Un Loteriazo en plena crisis

Esta obra de María Luisa Aragón, puesta en escena en el Teatro de Cámara del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, bajo la dirección de Fernando Juárez, por la Compañía Tetatral Centauro, narra la historia de una familia pobre, como muchas en Guatemala, agobiada por la falta de dinero hasta que un día, gracias a la generosidad de don Meme Quilete (interpretado por Alfredo Morán), quien les regala medio número de lotería, se gana el premio mayor, cambiando por completo sus costumbres y forma de vida.

Es en realidad una sátira en la cual los personajes, al verse en una situación distinta, empiezan a renegar de lo vivido, tratando de ocultar a sus nuevas amistades su origen humilde, olvidándose de que “aunque la mona se vista de seda, mona se queda”, ya que ni con todo el dinero a su disposición pueden mejorar sus gustos, ni su vocabulario. La ironía de la misma radica en como teniendo dinero estas personas desprecian a la gente de escasos recursos.

Por esa razón, los actores y actrices ridiculizan a mi criterio, a las personas de un nivel social bajo, deformando en extremo el vocabulario de los personajes, algunos de los cuales sobreactúan además haciéndole perder gracia a esta comedia. Tal es el caso Byron Cazali, quien interpreta al licenciado Cois, quien emula programas de corte cómico de la televisión con risas extremadamente forzadas, o el de Elvia Sanabria quien interpreta a Tomasa, una de las hijas de la pareja ganadora de la lotería.

Personalmente no disfruto mucho de la comedia y en el caso de éstas, en donde de pronto saltan bromas chuscas o en doble sentido, me disgustan, así como el uso de estereotipos: el pobre es sucio (aún y cuando ya trabaje en una oficina, como Tono, interpretado por Franklin Gramajo; es hambriento, tal y como lo muestra Nery Aguilar en el papel de Quincho, aunque vale decir que él es uno de los artistas que mejor logra su papel en esta obra.

Hay que rescatar también la participación de Marylene Jeréz, quien interpreta a doña Cipri, con un tono de voz perfecto para alcanzar a toda la sala, un movimiento total en el escenario y además con una gracia natural diría yo, para hacer reír al público. Es también buena la participación de Carlos Izquierdo, como don Martín, quien al principio de la obra logra transmitir esa angustia de temor ante esa terrible probreza, la incertidumbre por la situación económica y las deudas que agobian y el tener que hacerse cargo de una familia, lo mismo que cuando se pelea con doña Cipri. Igual logra ser gracioso al perseguir a Matea, la empleada doméstica, ya en siendo un hombre de dinero.

La escenografía está montada para cada uno de los actos de forma distinta, dando una idea clara del cambio de vida de los personajes, es decir los objetos y muebles de la casa evidencia la posoción social que vive la familia en cada acto. Las luces superiores azules y de frente blancas son fijas, variando solo en un instante de “fiesta” en el cual giran como luces de discoteca. El sonido es bueno, debido también a la acústica de la sala de teatro, aunque en algunos momentos, cuando los personajes salen de entre el público, hablando al mismo tiempo que lo hacen en el escenario, se pierde un poco la atención.

El mensaje de la obra se actualiza con algunos comentarios y bromas actuales, además de que la crisis está de moda. Un Loteriazo en plena crisis es una burla malintencionada y descaradamente disfrazada. Es hasta cierto punto una critica indirecta, pero evidente de que el dinero no da la clase y de que, usando una frase popular “con dinero baila el perro”, hecho que se evidencia con la actuación de Pablo Iriarte (Paquito) quien representa la novio de la ya adinerada Casi y Tatiata Colindres (Doña Rossi de Gómez) una “nueva” amiga de la familia.

El maquillaje y el vestuario me parecieron demasiado exagerados, aunque al parecer tanto esto como las bromas y expresiones trilladas en doble sentido fueron lo que más gustó al resto de la concurrencia, que no paró de reir durante toda la representación, y que aplaudió esplendidamente al final de la misma. En especial cuando el director de la obra, Fernando Juárez, felicitó al actor Carlos Izquierdo por estar cercano a cumplir 80 años, y tener 60 años de trayectoria artística

Comentarios

Leon dijo…
La obra me recordó a la parodia que montó en México Monsavais, para burlarse de las censuras que dirigió el oficialista PRI, a fianles de la década de los 60, contra Los hijos de Sánchez, de Oscar Lewis (sí, después fue lica con la Lucía Méndez). Es cabal, el tipo de comedia para la mara en general.
Anónimo dijo…
Muy buenos dias Claudia, me parecio interesante su espacio
y le agradeceria realizar un intercambio de enlaces
con mi web de tematica diseño web, si se encuentra de acuerdo
espero su respuesta tucontactoweb@gmail.com, muchas
gracias por su atencion
Anónimo dijo…
Recuerdo aún esta obra de teatro la cual he visto varias veces con diferentes elencos y cabe resaltar que el mejor fue hace unos 6 años en la sala Hugo Carillo de la UP, con la maestra Ana Ma. Iriarte como doña "Cipri", Carlos Izquierdo como don Martin y Lucy Guerra como la "Tommy", maravilloso elenco, montaje y Dirección.
tephie dijo…
hola :D fijense que yo debo de hacer una obra y esta en particular me llamo la atencion, entonces queria saber ¿Cómo ustedes la consideraban?
buena, mala o como ?
graacias por sus respuestas
Unknown dijo…
Cómo adquirir la obra LOTERIAZO EN PLENA CRISIS de Doña María Luis Aragón. Informe a encuentroesquipulas@gmail.com o a watsaps Gonzalo Alfonso López. Gracias-

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