Guatemala para los y las guatemaltecas

Sé que es cansón oír (leer): ellos y ellas, niños y niñas, hombres y mujeres, ciudadanos y ciudadanas, pero así es.Guatemala no está habitada sólo por hombres, vivimos en él mujeres, niños, niñas, adolescentes, personas de la tercera edad, indígenas, ladinos, personas con discapacidad y aunque a muchos no les parezca el lenguaje políticamente correcto (a mí me ha costado entenderlo), creo que es justo y necesario llamar a las cosas por su nombre, algo quizá difícil de aceptar y que solamente nos cala cuando nos ponemos en los zapatos de? quienes son marginados de los textos, por simplificar, porque para qué especificar, si hombre encierra a toda la humanidad y porque obras y no palabras es lo que necesita el país.Y con esto último estoy totalmente de acuerdo, quizá si tuviéramos rampas, semáforos inteligentes, noticieros con intérpretes de señas, iguales salarios para hombres y mujeres, las mismas oportunidades para indígenas y ladinos. Si no existiera discriminación, si se escuchara más la voz de infantes y adolescentes no chocaría tanto encontrarnos artículos que diferencian a hombres de mujeres, por ejemplo, ya que al respecto hay mucho que decir, muchos términos que aprender y muchas actitudes que mejorar.Talvez no nos molestaría escuchar en una charla el ellos y ellas, comprenderíamos por qué alguien en silla de ruedas es una persona con discapacidad y no una inválida, aprenderíamos a tener un poco más de empatía, a no juzgar a las personas por su forma de vestir o el color de su piel. Puede que suene trasnochado, pero es lo que pasa todos los días en Guate.Y hablo de artículos, de medios, porque quienes comunicamos no sólo informamos, también formamos, y porque las palabras, el lenguaje y lo que se dice repercute. Si empezamos llamando al pan, pan, y al vino, vino, iniciamos el camino hacia el respeto a la vida de cada una de las personas que nos rodea. Así podremos ser más sensibles y accesibles y, más aún, solidarios, exigiendo al Gobierno, a las empresas y a todas las personas que lo que se haga y diga en el país sea de acuerdo a las necesidades de todos y todas, no sólo de unos cuantos.

La Hora, 28 de marzo de 2007.

Comentarios

Leon dijo…
Aunque es un poco tedioso, en efecto no para diario hablar, por lo menos en cierots espacios, como en los medios, es aceptable, por util, el lenguaje politicamente correcto. Sin emabrgo, con proyectos como oos que reescriben la Biblia, por ejemplo, para adecuarla a nuestros tiempos, no estoy de acuerdo.

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