Libre Expresión

¿Existe? No lo sé, de unos días para acá no me parece. Intimidación, prepotencia, ignorancia: La tremenda agresión contra el columnista de elPeriódico, Gustavo Berganza, quien tiene sobrada razón en sus opiniones sobre el monopolio de un grupo de medios de comunicación, y goza de todo el derecho y la libertad de emitir su pensamiento, tal y como lo estipula la Constitución Política de la República , concedido no solo a él, sino a todo ciudadano y ciudadana del país; vulnera no sólo a ese derecho, sino a la más elemental ética profesional. Porque una cosa es exigir una aclaración por una opinión considerada errónea, que insisto, de errada: nada, y otra, valerse de todo un aparato empresarial para acosar y desprestigiar, victimizando así, a un profesional de la comunicación.

Ángel González, a través de sus medios, aprovechando el gran poder que le ha conferido por décadas nuestra clase política, así como gobernantes inescrupulosos y de pocas luces, arremete contra Berganza a diario, incluso exhibiendo su foto, para exigirle las famosas pruebas con una táctica que recuerda al dicho aquél, “gana el argumento quien grite más fuerte”, ¿pero a quién pretende engañar?, todos sabemos que González tiene las de él y las ajenas.

La cosa, además, va más allá del ataque personal, focalizado, porque, aprovechando, la televisión abierta denosta de frente a la Prensa escrita, es más, ofreciendo un espacio para que quienes se sientan injuriados o ignorados por los medios escritos, recurran a tiempo de aire para denunciar las supuestas afrentas. Esta vez, la estrategia se dirige hacia crear confusión, enfrentamiento y disenso: “a río revuelto, ganancia de pescadores”.

Por otro lado, pero siempre en la línea de la “libertad”, el exabrupto de un periodista irakí contra el presidente de Estados Unidos es un acto que personalmente me agradó, porque en medio de tanta opresión e imposición, de tanto duelo, un hombre indignado, irreverente y osado puso de manifiesto ante el mundo el sentir, podría jurarlo, de buena parte de la humanidad. Aunque claro, para quitarse el clavo, dicho en buen chapín, Bush afirmó que eso era un ejemplo de “libertad de expresión”, que farsante, si así fuera, este periodista no estaría hoy en prisión.

La violencia, que no fue tanta, o la falta de respeto, pero quien lo pierde qué puede decir, son el resultado o la respuesta a acciones equivocadas y al abuso constante hacia la dignidad y la humanidad de las personas. Y aterrizando insatisfacciones, para quienes nos sentimos molestos con las acciones de nuestro presidente, o mejor dicho por sus inacciones, con los abusos que conocemos cada día de quienes tienen el sartén por la mango, ¿qué podríamos tirarles? En Irak es un gran insulto lanzar los zapatos, aquí, ¿cuál objeto podría ser su equivalente, cascaritas de huevo huero?

La Hora, 18 de diciembre de 2008.

Comentarios

Anónimo dijo…
que lío el que se armo con este don, de verdad que da pena ver los noticieros de esos canales.

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