¿Quién dice que escoba nueva barre bien?

La semana pasada, en conferencia de prensa, la Procuraduría de Derechos Humanos y la Comisión de la Niñez y la Adolescencia daban cuenta de que el Estado dejó de ejecutar Q750 millones de lo presupuestado en atención a menores en este año. Me indigné. Salí de ahí y al día siguiente me dirigí al Congreso de la República con la ilusión, que ingenuidad, de que las y los diputados, que como carros que transportan valores van a portar un dispositivo GPS para que se controle si cumplen o no con asistir al pleno, que no es lo mismo que cumplan con su trabajo, aprobaran las Reformas al Código Penal.

Por supuesto, como era de esperarse, estos funcionarios no hicieron nada, no hubo quórum suficiente, el lío de Baldizón se llevó la atención y de nuevo, al igual que el día anterior, la niñez y la adolescencia de Guatemala quedaron en el olvido.

Que vergüenza, mientras muchos niños y niñas mueren por desnutrición, y el Gobierno afirma que está implementado una política alimentaria para solucionar esto, mientras muchos infantes se chamuscan bajo el sol sentados sobre blocks, mientras otros estiran las manos en los semáforos y quién sabe cuántos miles son abusados sexualmente por falta de leyes, en este país, que en realidad no asigna lo suficiente para atender a este sector mayoritario de la población, se dejan de ejecutar millonadas por la ineficiencia de funcionarios de quinta, seguramente corruptos y sin conciencia.

Así mientras unos se excusan, otros se hacen los locos y muchos otros se toman vacaciones. En el país todo empeora y no hablo sólo de niñez. Más muertos, decenas al día, basta ver lo que pasa en Grecia por una sola persona. Pero acá….

Y mientras en algunas dependencias del Estado compran equipo nuevo, reducen el presupuesto para personas con discapacidad y nadie dijo nada de lo que les ocurrió a los empleados de la Distribuidora de Petén, que permanecen frente al Palacio Nacional sin que los volteen a ver.

Mientras tanto, el presidente de los “pobres” sigue de gira, siendo el gobernante que más ha viajado en su primer año de trabajo en la historia del país. El agua corre por el río de las incongruencias, ponen, quitan, suben y vaya que sí, bajan y al que no le guste que se aguante porque, como dijo el mandatario, a él le viene del norte, y sí, ya nos dimos cuenta y eso que aún no lleva un año.


La Hora, 11 de diciembre de 2008.

Comentarios

Anónimo dijo…
bien dicho Claudia, y eso es sólo un poco de lo mucho que están dejando de hacer y además lo que están haciendo, mal por supuesto, que me imagino no cuenta por el vínculo sentimental con uno de esos funcionarios.
Es duro, y por lo tanto cruel. Y quizá lo que más incomoda, es esa impotencia en la que los ciudadanos estamos, en donde pueden haber manifestaciones pero esos gritos, esas voces se las lleva el viento. Aquí urgen cambios, eso sin dudua.
Saludos y felices fiestas Claudia.
Anónimo dijo…
una pregunta, ese vinculo sentimental es el mismo de siempre, a la gran...
usted si que no aprende...
feo, traicionero, de la une...
Leon dijo…
Los gobiernos, como decía un viejito (bueno, de la Tercera Edada, para respetar los lineamientos de este blog): "todos están peor". Lo malo es que cada vez el descaro va para peor, precisamente.

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