Manifestarse
...que quede claro que en Guatemala no todos y todas somos serviles.
Viene bien un poco de esto o mucho expresarse cuando se nos atropella brutalmente, al menos eso me parece la venida de Bush: un embestida a nuestra dignidad, un acto de servilismo claro, una mamonada del Gobierno, una puñalada por la espalda a los y las guatemaltecos quienes tenemos que aguantar sus aviones de guerra, armados hasta los dientes atronando nuestros cielos en un claro alarde de fuerza.
Mientras los mandatarios, el malo y el baboso, pasean por el altiplano guatemalteco, mientras nuestros funcionarios juegan a guías de turismo y hacen la facha de un falso nacionalismo; mientras el país se paraliza, los colegios dan feriado (los únicos felices quizá sean los niños y las niñas) y los negocios se cierran al igual que las carreteras, allá en el norte, familias chapinas sufren por la separación obligada que les imponen las autoridades por no considerarlos legales. Miles de guatemaltecos y guatemaltecas regresan al país humillados y con los sueños rotos, y cuantos más no han muerto en ese intento de llegar, de estar y también con el deseo de volver, quizá con la frente marchita, pero con un poco más.
Tanto alboroto para nada, porque al final, de los apretones de manos, de las fotos de rigor y de lo limpio que puede quedar el palacio nacional y los lugares aledaños, no pasará nada, seguiremos siendo los mismos, los tercermundistas camino al cuarto espacio, los curiosamente folklóricos coloridos, los alienados consumidores de todas sus franquicias, modas y costumbres, los trabajadores maquileros, los deportados y nada más.Así las cosas, manifestarse, manifestarnos, es lo único que nos queda, y les guste o no al Presidente, a la Embajada Gringa y a los sobalevas, lo seguiremos haciendo, al menos para que quede claro que en Guatemala no todos y todas somos serviles.
Pispizigaña, MARTES 13 de marzo de 2007.
www.albedrio.org
Viene bien un poco de esto o mucho expresarse cuando se nos atropella brutalmente, al menos eso me parece la venida de Bush: un embestida a nuestra dignidad, un acto de servilismo claro, una mamonada del Gobierno, una puñalada por la espalda a los y las guatemaltecos quienes tenemos que aguantar sus aviones de guerra, armados hasta los dientes atronando nuestros cielos en un claro alarde de fuerza.
Mientras los mandatarios, el malo y el baboso, pasean por el altiplano guatemalteco, mientras nuestros funcionarios juegan a guías de turismo y hacen la facha de un falso nacionalismo; mientras el país se paraliza, los colegios dan feriado (los únicos felices quizá sean los niños y las niñas) y los negocios se cierran al igual que las carreteras, allá en el norte, familias chapinas sufren por la separación obligada que les imponen las autoridades por no considerarlos legales. Miles de guatemaltecos y guatemaltecas regresan al país humillados y con los sueños rotos, y cuantos más no han muerto en ese intento de llegar, de estar y también con el deseo de volver, quizá con la frente marchita, pero con un poco más.
Tanto alboroto para nada, porque al final, de los apretones de manos, de las fotos de rigor y de lo limpio que puede quedar el palacio nacional y los lugares aledaños, no pasará nada, seguiremos siendo los mismos, los tercermundistas camino al cuarto espacio, los curiosamente folklóricos coloridos, los alienados consumidores de todas sus franquicias, modas y costumbres, los trabajadores maquileros, los deportados y nada más.Así las cosas, manifestarse, manifestarnos, es lo único que nos queda, y les guste o no al Presidente, a la Embajada Gringa y a los sobalevas, lo seguiremos haciendo, al menos para que quede claro que en Guatemala no todos y todas somos serviles.
Pispizigaña, MARTES 13 de marzo de 2007.
www.albedrio.org
Comentarios
"nunca habia estado el palacio tan limpio",
Y ese es el presidente, protesto