Manías y pistachos


Hace falta usar brassier 36 B, C o D para llamar la atención, sí, ya lo se, y es algo que a lo largo de mis treinta y tan tan no me ha preocupado, o no me había. Digo, yo gozo de la comodidad de no tener que usar sostén si no me da la gana, y no tener problemas de gravedad. Quizá por eso, cuestionarme sobre un busto un tanto o más, bastante más protuberante, no era inconveniente para mí. Pero todo cambia, o mejor dicho todo cambió, desde que me di cuenta que en el bar que frecuento sólo opto a manías, mientras mis amigas más dotadas, de busto claro está, son sujetas de atenciones que la verdad, ni me van ni me vienen, digo, por aquello de que conozco mosco muy bien a quienes tienen la buena mano con la michelada de moza, pero entre ellas (las atenciones) están la de incluir con su bebida pistachos.

Por qué a mí no, reclamé la primera vez, y recibí una palmada en la espalda como quien dice hacete sho, forma habitual de callarme y callar a la mara cuando chinga mucho. Es la confianza, por eso no hay clavo, la segunda vez que reclamé me respondieron con mucha sutileza que debía mostrar mis encantos un poco más, ¿cualés? pensé, si yo soy encantadora en mi totalidad completa, es decir, acepto de nuevo que mi frente no es amplio, sin embargo, es firme y salpicado con un par de lunares.

Constante, como soy o necia o masoquista, continué llegando y seguí siendo victima de la discriminación por el poco pecho.

Pero… aclarando, poco pecho, y nada ronco, pero sí guardián de un corazón gitano, cariñoso y celoso también. Insistí de nuevo, con indirectotas, con directas y malas caras, y las risas, los no jodás y las manías fueron mi única respuesta, miento, también recibí papalinas con ketchup.

Así las cosas, contemplé la posibilidad de utilizar parte de mis ahorros, esos que perdí en el inmundo Banco de Comercio, de aquí a unos años, en aumentar mi torso, por cuestión de ego, quizá; por imitar a Luisa, tal vez; por lucir mejor mis blusas escotadas, o tal vez por la pura necesidad de llegar un día, sentarme y recibir junto con mi michelada un plato de pistachos, sin mis reclamos y lamentaciones.

Pero dada la situación, dada la estafa, tendré que olvidarme de la cirugía y optaré (jamás pensé decir esto) por un wonder bra y alguna táctica de seducción, de esas que a estas alturas no he aprendido, o simplemente seguiré llegando a E y esperando a que algún día por tanto insistir, alegar o quizá por escribir esto P o V me den mis pistachos y no nachos, ni manías ni papalinas; si como dice Saint Exupéry, lo esencial es invisible a los ojos.

Si esto funciona, quizá así la próxima vez escriba, no hace falta ser talla 36 B, C, D o E sino ser constante, gritar fuerte o escribir babosadas, así de sencillo: llego el jueves y QUIERO PISTACHOS. (si no me los dan escribiré la segunda parte “que deschichada”, perdón, quise decir desdichada,) la fuerza de la costumbre…

Ordinaria Locura de varias noches de juerga (sin boquitas)

Comentarios

Renata dijo…
DESGRACIADO INFELIZ... A mí ese tal bartender no me da ni manías ni pistachos. Ya descubrí el sistema:

RUBIA + 36 C: Pistachos

RUBIA: Manías

MORENA + 36 C: Pistachos

Trigueñas fresas malencaradas: NI MANIAS NI PISTACHOS... por mucho escote bien!
Fer dijo…
jajajaja
Yo no discrimino a la hora de repartir boquitas, es más son mi especialidad,
pero aún no tengo un bar,
gabyk1 dijo…
Que tal te escribo desde el caribe mexicano... y encontre tu blog asi por casualidad... aunq esta no exista... mas bien la causalidad... y bueno dejame decirte q me gusto mucho tu personalidad y la manera ... d escribir q tienes... me gustaría conocerte aunque sea por estos medios... por que?... pues por q no verdad....
mail me please or msn... gabyk1@hotmail.com
Anónimo dijo…
Juan Manuel:

Jajajajaja, me limitare a reafirmar que no hay mil glorias juntas...
saludos jefa de jefas.
Fer dijo…
a la próxima el juan pone las chelas ,yo pongo los pistachos.
Goathemala dijo…
1.- Gracias por las risas, es un bien escaso.
2.- Cambie de bar.
3.- Use la técnica española: no salude, juego de codos hasta la barra, ceño fruncido y diga con voz ronca de enfado: ¡Quiero pistachos c...!

Saludos.
Anónimo dijo…
BUENO TAL VEZ APAREZCA EL JUEVES CON UNA BOLSITA...JA!
UN BESOTE NENA LINDA

Mendel
Anónimo dijo…
Buenisma pero hay que mandarla al esperanto... como hacemos
lucha
Alejandro dijo…
Que onda Claudita!

Me gusto estas tus palabras de las manias y los
pistachos, eh he!!!

Me gusta la forma en que pones las cosas, de una
manera agradable de leer, transmitiendo un mensaje,
pero sin ponerse a pelear con la realidad.

Muy Bien!

En fin espero que todo este bien contigo y que la
proxima vez te den pistachos sin necesidad de silicon,
eh he!!!
Anónimo dijo…
Jajajajaja, qué buena columna! Lo que es usar el 4 poder para obtener pistachos, pues cada quien busca lo que más le haga falta no :D Hay le voy a regalar una bolsa. Besos

Quique
Mario dijo…
Buenísimo texto. Te felicito. Y además me agrada la reivindicación de la calidad por encima de la cantidad.
Fer dijo…
al parecer la mejor manera de conseguir pistachos es haciendo entradas en el blog jajajaj,
voy a pedri novia yo en el mio jajaja
Anónimo dijo…
Genial, como siempre, mi querida amiguita. La verdad, como dijo alguien, no hay dos glorias juntas. Imagínate, yo tengo motivos de sobra como para que me sirvan con la michelada una fábrica de pistachos, pero no voy a esos antros... ¡mala suerte! cambiate de bar. Con el tiempo que tenés de asistir a E ya te deberían considerar hasta socia, y te tratan así. No está bien.
Leon dijo…
Mejor como cantaba el poeta en Las Mil Noches y Una Noche (y vaya si no sabía, aunque Alá sepa más): "el tamaño perfecto es el que cabe en la cuenca de la mano"...:)
Renata dijo…
León, pero es que hay de manos a manos... Es decir aplicando esa teoría... Hay que verles el tamaño de las manos a los hombres... ja!
Leon dijo…
Ya sabés, en la Inglaterra Victoriana, un hombre podia pegarle a su esposa, legalmente, con una vara no más gruesa que su dedo meñique, de ahí viene lo de buscar hombres de manos finas. Entonces, aplica lo mismo, hay que buscar al que las tenga de tu tamaño... (pero el poeta se refería a tamaño pequeño, precisamente para huír del castigo de la gravedad). Según una encuesta de Playboy, vieja, a los hombres gringos en promedio lo más grande que les parecía estético es 36C.
Willy dijo…
Qué bellecita de texto... Aunque a parte de los pistachos, estoy convencido que a usted no le hace falta nada... Está de antología. ¿Lo publicó en algún medio no electronico? ¿me daría permiso de imprimirlo y darle una copia a mis alumnos del colegio? Les acabo de poner un trabajo sobre la discriminación motivada por el trato y las palabras que usan entre ellos y creo que este comentario podría ayudarlos a entender a qué me refiero.

saludos...
Primera vez que visito tu blog! Y me divirtió mucho tu anécdota. Te entiendo perfectamente...¿Cómo diría yo? ¿Problema? Noooooo!! Para nada! Como dice la sabia Shakira: "Mejor pequeños pa´que no los confundas con montañas". Además Diosito nos dá lo que nos vá.

Recomendación: Cambia de Bar y que se atoren ellos de pistachos!!

Saludos desde la hermana República de Amatitlán!!!
JENNY dijo…
Los invito a ver este BLOG Hay algo que responde a muuuchas de sus Preguntas

www.milenceria.blogspot.com
Anónimo dijo…
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