viernes, septiembre 03, 2010

Indignación

Esta semana inició con una noticia triste y a la vez degradante. Una adolescente de 14 años, dio a luz un bebé en el baño de su casa. El recién nacido murió y sin establecerse las causas de la muerte, muchos medios de comunicación se convirtieron en jueces al señalar a la jovencita de culpable. Además de lo doloroso que resulta escuchar de la muerte de un infante, es despreciable como muchos comunicadores violentan convenios internacionales signados por Guatemala y la misma Ley de Protección Integral de la Niñez y la Adolescencia, vigente desde 2003, al mostrar el rostro de la adolescente y emitir juicios que no han sido constatados.

Y aunque la ley es clara, es común encontrarse en los medios con este tipo de informaciones, de hecho, esta misma semana en dos matutinos se publicaron en uno apellidos y en el otro nombres, apellidos e imágenes de adolescentes acusados de cometer actos vandálicos.

En ambos casos se criminaliza a la adolescencia sin tomar en cuenta, en el primer caso la falta de conocimiento de la joven de sus derechos sexuales y reproductivos y en el segundo caso el riesgo que corren las y los familiares de estos adolescentes al saber que fueron capturados. Y por supuesto olvidandose de que como sociedad somos corresponsables puesto que no exigimos a las autoridades que cumplan con su responsabilidad de brindar educación, recreación y seguridad en todos los ámbitos a la niñez y adolescencia.

Por otro lado, el cobarde secuestro y asesinato de Leonardo Lisandro Guarcax fue asesinado quien era director de la Escuela Oficial de Chuacruz, en Sololá además de artista, guía espiritual, promotor e investigador de arte prehispánico y un profesional del teatro, la música y la danza kaqchikel, del grupo Sotz’il, es algo imperdonable y una clara muestra de que en Guatemala no hemos avanzado nada en materia de derechos humanos, sino todo lo contrario.

La intolerancia, la envidia y la impunidad imperan en el país y permiten que la gente que aporta, que busca el cambio en beneficio de los demás y que sueña con una Guatemala buena sea eliminada para que la prepotencia, los abusos y la ignorancia sigan robándose todo lo bueno que Guatemala tiene.

La Hora, 2 de septiembre de 2010.

Cortinas de avioncitos

Decía José Martí, “los niños son la esperanza del mundo”,

¿pero, cuantos de ellos pierden la vida en el camino

por la violencia, la negligencia o la estupidez?

Trastumbando en el recorrido a casa, dejaba escapar por su boca cataratas de agua alcoholizada combinada con vestigios de bocas baratas de cantina.

Así, sosteniéndose de paredes, portones, vehículos y de la mano oculta en su inconsciente de un amigo imaginario, Arturo apretó la manecilla de la puerta y se abalanzó sobre la alfombra de “bienvenido”.

Casi a rastras alcanzó el gabinete de la cocina y abrió el grifo del lavatrastos, depositó ahí el resultado de los jugos gástricos y baño sus cabellos hasta saciarlos. Quizá buscó entre estantes y gavetas un poco más de beber, de compañía líquida, de olvido.

Después, lentamente, avanzó hasta la recamara lanzándose ferozmente sobre la cama. Ya acomodado apagó sus ojos mientras un remolino le llevaba de arriba abajo y abajo hacia arriba haciendolo sentir que se expandía y luego se disminuía. Así, transcurrió el tiempo, segundos, minutos y horas que trataban de tragarse el dolor del cuerpo, del alma.

La noche o lo que quedaba de ella se disolvió al mismo tiempo que un gallo cantaba más de tres veces y cuando la luz se colaba entre las rendijas de la ventana, el ruido de sirenas de bomberos y policías invadió el ambiente mientras aterradores sollozos se escurrían entre lágrimas, maldiciones y pañuelos desechables.

Por fin, luego de varias bofetadas, Arturo reaccionó, abrió los ojos y empezó a vislumbrar avioncitosde colores en la tela de las cortinas de la ventana, un muñeco de peluche sostenía su cabeza y a su lado un cuerpo pequeño estaba cubierto totalmente por una sábana blanca.

Muchos años han pasado y aún así, Arturo no puede comprender como su endémico y alcoholizado cuerpo pudo acabar con la vida de un pequeño.

Mientras continua cavilando, los atardeceres se tiñen de ocre tras el paredón del centro preventivo.

La Hora, 26 de agosto de 2010.

Disfraces

Hace unos días, una amiga comentaba sobre una nota del colegio de su hija de cuatro años, en la cual solicitaban a los padres de familia (siempre en masculino), llevar a sus hijos en un día determinado vestidos con traje regional y llevar vegetales porque iba a realizarse la actividad del mercado.

En otra ocasión, mi sobrino llevó a su casa una nota en la que le pedían, de nuevo a los “padres” llevar “disfrazados” con traje “típico” a sus hijos para la realización de una actividad.

En ambos casos, la o el maestro y las autoridades de ambos colegios dieron muestras de ignorancia y racismo, mientras reforzaban en niños y niñas estereotipos heredados desde tiempos de la Colonia.

En el primer caso, mi amiga de forma muy natural llevó a su hija a un mercado para mostrarle que este tipo de actividad comercial es realizada por personas vestidas de diversa forma y que vestir un traje regional no representa trabajar en el mercado, lo cual por supuesto no desmerece para nada a la persona, posteriormente llevó a su hija al colegio vestida de manera cotidiana.

En el segundo caso, mi hermano decidió no enviar a su hijo a la actividad y remitir una carta a la dirección explicando que un hüipil o un corte no es un disfraz y que le parecía que el colegio debía cambiar los criterios con los que está educando a los niños y niñas, ya que lo único que hace era reforzar patrones de discriminación y racismo.

Pero, ¿cuántos padres y madres notaron esto y hablaron con sus hijos? ¿Cuántos corrieron en busca de la ropa requerida para la actividad? Y más aún, ¿en cuántos colegios y escuelas se repite cotidianamente este tipo de actitudes? ¿En cuantos establecimientos educativos se aborda el tema de la diversidad cultural? ¿En cuántos se ha hablado sobre racismo y discriminación? ¿Cuántas de estas actividades son promovidas por la cartera educativa?

Y es que, ¿qué se puede esperar de un sistema de educación en donde se denuncian hechos de racismo? En país tan diverso es necesario e imperativo hablar de estos temas y prestar atención a situaciones como esta. Es algo que debemos tener presente todos y cada uno de las y los ciudadanos, porque mientras no exista respeto hacia los demás, no podremos dejar de vivir sin violencia.

La Hora 19 de agosto de 2010.

Con el apagón

Se levantó como cada mañana, por el ruido de los buses, los brochas y la gente que apurada buscaba la misma camioneta para llegar a su destino. Bien hubiera podido quedarse acostado, envolverse en la colcha, cerrar los párpados y perderse de nuevo en uno o varios sueños de esos que invitan a vivir así, extraviado, jubiloso y cubierto. Pero los bocinazos, ese olor a fritura que llegaba de muy cerca y un resorte emergido de ese colchón que un día fuera verde, lo obligó a levantarse, calentar agua para hacerse un café y contar el dinero contenido en la gorra que Hernán le había dejado.

Las monedas hacían pesada la gamuza pelada y unos cuantos billetes con la cara de García Granados, Justo Rufino Barrios y José María Orellana, lo invitaban a terminar de despabilarse y ponerse a pensar en nuevos gestos, nuevos bailes, algo más, algo que le hiciera seguir gustando.

Pasó la mañana en esas, prendió la radio, ensayó pases de baile, se miró al espejo por largo rato y sus cejas, sus ojos y sus labios se encorvaban, se agrandaban y danzaban combinando con el maquillaje blanco, resultado de vaselina y óxido de zinc.

Por la tarde pasó comprando pollo frito, un agua y bolsa de globos en la librería de la 5a. Calle Poniente, se encaminó a una banca e inició la transformación de su rostro. De sombrío a blanco sonriente, incitador, coqueto. Como Garrick, de Juan de Dios Peza, se convirtió en ese personaje que alivia el cansancio de caminar en el empedrado, que hace olvidar por un momento la tristeza, que pierde el capricho de un niño por un rehilete.

Ya instalado en la 5ta. Avenida Norte, colocó la utilería rodeando la maleta, prendió la grabadora, cuyas baterías tenían apenas dos días de estreno, e inició a dar vueltas en el monociclo para atraer a la clientela.

Era un éxito total, la gente se amontonaba para ver al mimo reguetonero, las risas retumbaban, los aplausos no cesaban y Efrén posaba para los flashes de los turistas de todos lados que lo schiteaban.

Pasó la gorra, la de gamuza, sin dejar de mover su ágil cuerpo, provocando más aplausos, pero cuando se disponía a realizar el acto final de la jornada, la vieja ciudad se oscureció. La gente asombrada ante el apagón empezó a desperdigarse. Efrén se aproximó a su maleta para guardar sus enseres artísticos y al verse ya sólo en ese escenario improvisado, caminó rumbo a la terminal, en busca de su casa. Bajo la oscuridad iba pensando en acostarse, envolverse en la colcha y ponerse a soñar rico, iba pensando en una pelirroja que le apachaba el ojo cada vez que él volteaba, iba pensando en el atol de la Alameda Santa Lucía … y dejó de pensar por algún tiempo. Cuando despertó la lluvia caía suavemente, hundido en un charco de agua enlodada en la oscuridad de la noche, no supo a ciencia cierta dónde se encontraba. Lo que sí supo es que su maleta, su atrezo y su gorra de gamuza ya no estaban.

La Hora, 5 de agosto de 2010.

Crasos errores

Sumado a la problemática social que vive el país y que tiene enfrentados a diversos sectores, ahora, como guinda del pastel, el Presidente de la República extiende el contrato de Perenco de forma impositiva y las acciones para la explotación minera en San Marcos continúan, pese a que se ha explicado científicamente que ambas acciones no dejan nada al país, o quizá sí: contaminación, violencia, criminalización, enfermedad, violación al derecho de consulta y deterioro ambiental.

El hecho de que el ahora presidente de la Corte Suprema de Justicia, Erick Álvarez, esté sindicado del delito de falsedad intelectual y material por la compra ilegal de terrenos en San Marcos, y venderlos a la empresa Montana Exploradora para la cual trabajaba como representante legal, es vergonzoso, evidencia de que muchos de los funcionarios públicos no cuentan con la ética y solvencia moral que los cargos que ocupan requieren, y de cierta forma constata todas las quejas existentes de los pobladores, ya que están actuando de forma irregular.

Lo cierto del caso es que cerca de 40 mil familias fueron afectadas por los despojos de tierra que se llevaron a cabo en ese lugar, muchos de ellos en forma violenta. Teodora Hernández, lideresa de esta población, fue agredida y perdió un ojo por oponerse a la minería.

Por otro lado, existen otras amenazas, como el dique de cola que está a punto de rebalsarse y de soltar todos los contaminantes que retiene en ríos.

Y luego la explotación petrolera en Petén, en un área protegida avalada por el mandatario, contradiciendo tratados y el derecho a una vida digna de quienes habitan la región: es insultante. Sobre todo si se toma en cuenta el nivel de pobreza y subdesarrollo de los municipios donde esto sucede, lo poco o nada que deja al país y lo que deteriora al medio ambiente. Y es que si el Ministro de Ambiente, experto en el tema, no concuerda con la prórroga es inevitable pensar qué intereses tienen Colom y quienes lo secundan en que Perenco continúe, es claro que los 13 millones para la reconstrucción por el paso de la tormenta Aghatha es un excusa absurda, poco creíble además, que en todo caso sólo evidenciaría falta de inteligencia.

Sumado a esto surgen apoyos al gobierno, como el del alcalde de Dolores, Petén, de traer hasta 400 mil personas para poyar las ordenes del mandatario, risibles, no hay tanta gente en el departamento para empezar y ni siquiera la población total está de acuerdo, y luego más violencia, más enfrentamientos y confrontación.

Si es un Gobierno democrático, no pueden ni deben suceder este tipo de cosas, si hablan tanto de derechos hay que empezar por respetarlos. Los berrinches son para los niños y el gobierno, aunque lo dirija Álvaro Colom, es de Guatemala, no de su propiedad. Así que para empezar el jefe del ejecutivo debe reconsiderar esta acción tan poco razonable y deleznable y el presidente de la CSJ debe renunciar o ser destituido y toda Guatemala, Sociedad Civil, organizaciones sociales y claro los organismos internacionales, exigir que se cumplan las leyes, que se respete la vida y que quienes vienen a hacerse ricos a costa de la vida y dignidad de las y los guatemaltecos que se vayan.

La Hora, 29 de julio de 2010.

Tinta en sangre tu hermosa bandera, a vencer….

Regresemos a la antigua letra del himno nacional, llenemos nuestros pechos de aire y patrióticamente salgamos a las calles grises (medio verdes por el invierno) cantando y tiñámoslas de rojo.

¡Muerte a los criminales!, hagamos murallas que dividan la ciudad y nos separen de esos marginales delincuentes asalta buses, explota bombas que desfiguran su rostro con imágenes satánicas. Exijamos toque de queda, Estado de Sitio, pena de muerte, que el Presidente asuma su liderazgo sin lavarse las manos cual Pilatos firmando sentencias, mientras el paredón del Cementerio General se hace insuficiente para fusilar a tanto malhechor y las cámaras de televisión y ahora también de celulares captan la escena que enseñara a la juventud a no meterse en problemas.

Proveamos a las fuerzas armadas, el glorioso ejército que nos libró de comunistas y a la policía de más armas, aumentémosles el presupuesto y olvidémonos de fertilizantes, granos básicos y pupitres para esos niños que igual no aprenden, para esa gente que no agradece, que se toma el pie cuando les das la mano, que no se baña, que no trabaja, que sólo sale a las calles a obstaculizar el tráfico.

Regresemos al Antiguo Testamento y hagamos valer la Ley del Taleón: ojo por ojo…, y terminemos ya con esa ralea de bajos instintos y pútridos sentimientos que se roban el dinero del pueblo en un “Parlamento de Pacotilla”, o tras un cuartel que aún guarda ecos de lamentos de tortura. Capemos a los violadores, no sólo a los de las páginas de sucesos de los medios sensacionalistas, sino también a los que esconden detrás de tacuches caros y escritorios empresariales. Quitémosles hasta las uñas a esos banqueros fraudulentos por quienes perdieron su dinero y hasta la vida muchos guatemaltecos. Cortémosle la lengua a quienes mienten en campaña electoral y campos pagados mientras tiran besos al aire.

Aporreémonos el pecho, démonos baños de pureza, tiremos la primera, segunda piedra y un costal si es necesario y tiñamos nuestra bandera de rojo para darle gusto a unos cuantos y acabar con Guatemala.

Y quienes no estemos de acuerdo con solicitudes como esta, con la pena de muerte y estados de excepción, busquemos cicuta, metámonos ácidos, larguémonos de aquí o expresémonos también, porque la paz, que es lo que todos anhelamos no vamos a conquistarla así. NO A LA PENA DE MUERTE.

La Hora 22 de julio de 2010.

Con optimismo

No todo es gris, no siempre llueve. Hay cosas buenas, importantes y valiosas que resaltar en Guatemala. Las olimpiadas de la ciencia promovidas por la USAC, las actividades solidarias de la URL, el proyecto de Un techo para mi país que atrae tanto a los jóvenes, los proyectos que se impulsan gracias a la responsabilidad social de varias empresas, ongs y organismos internacionales y claro los proyectos sociales que el Gobierno desarrolla en el interior del país, hay que decir las cosas como son.

Son muchas cosas buenas que pasan inadvertidas, porque la violencia, la politiquería, y el marketing los invisibilizan. Y entre esas muchas cosas buenas está la realización de la VII Feria Internacional del Libro, Filgua. Un evento que para muchos también se perderá entre las páginas de los diarios que no se tiñen de rojo, pero que para otros, especialmente para los niños, niñas, adolescentes y jóvenes será de gran relevancia al igual que en años anteriores.

Porque Filgua es un espacio en donde además de mostrarse librerías y casas editoriales, se realizan una gran variedad de actividades culturales, en las cuales tiene cabida este sector de la población. Este año por ejemplo, se inaugura el día 15 con la Cantata Espejito con Ojos, del gran Maestro Joaquín Orellana. También se dedican varios espacios al pensamiento ecológico, un tema vital para nuestro país y oportuno además para un público escolar y universitario.

Esto entre muchas otras actividades que pocas veces en el año tienen oportunidad de conocerce. Por otro lado, es un momento propicio para fomentar la lectura en las y los infantes, aunque claro habría que discutir antes, y quizá ahí sea un buen espacio, el tema del costo de los libros, los impuestos que pagan, etc.

Pero, particularmente esta feria es muy especial por el homenaje que rinde a una de las más grandes figuras de la literatura, la escritora, poeta, periodista y académica Luz Méndez de la Vega.

En síntesis, Filgua es una buena excusa para salir de la rutina, para aprovechar el fin de semana o algún momento libre y para darnos cuenta de que en Guatemala suceden cosas buenas y que no somos ese país sin solución, sin esperanza y sin futuro.

La Hora, 15 de julio de 2010.

Vulnerables

Esta semana los medios de comunicación reportaron la muerte de dos niñas de menos de cinco años en manos de sus padres. Quizá no sea una noticia extraña, frecuentemente escuchamos que acá y otras partes del mundo padres y madres acaban con la vida de sus hijos bajo el pretexto de problemas piscológicos, económicos y claro por los efectos que produce el alcohol. De esta cuenta, las estadísticas de violencia intrafamiliar y muertes violentas de menores de edad aumentan, sin que las autoridades y la sociedad diga o haga algo que pueda prevenir este tipo de sucesos.

En estos recientes casos, uno ocurrido en Alta Verapaz y el otro en Izabal, fueron los padres quien por atacar a la madre y bajo efectos de alcohol, terminaron con la vida de sus hijas, uno a machetazos y el otro de un balazo.

Sumados a estas historias, vemos cada vez con más frecuencia denuncias o notas sobre juicios a violadores de infantes, entre los que se cuentan desde los progenitores, maestros, vecinos, tíos y abuelos, hasta aquellos que están fuera del entorno familiar o el supuesto “espacio seguro” de los niños y niñas.

Por supuesto que este tipo de actitudes para nada justificables, tienen un transfondo de otros abusos o problemas, que como suele ocurrir en Guatemala, se guardan en lo más intimo del ser, hasta que afloran o mientras quienes les quieren o les temen a estas personas se deciden a hablar. Y claro que no son sólo los padres y maestros (es decir hombres), quienes cometen este tipo de vejaciones, son muchos los casos en que las mujeres, madres, maestras, niñeras, etc., abusan sexualmente de los niños o niñas o bien callan y permiten que estos atropellos se den.

Por eso, pese a que las leyes guatemaltecas han sido modificadas y permiten juzgar y condenar a quienes violentan a los infantes, aún prevalece la cultura del silencio, del encubrimiento y por supuesto desde los juzgados, el apañamiento a los abusadores.

También vale decir que como sociedad, como personas adultas, tampoco nos manifestamos ni hacemos nada para que estos abusos acaben. Pasamos las hojas de los diarios, nos hacemos de la vista gorda cuando vemos señales que podrían evidenciar a una persona abusadora y más aún, pecamos de negligentes al no tener cuidado suficiente con niños y niñas en lugares públicos o en el hogar, y en no educar y exigir a las autoridades de Educación y Salud programas que orienten a los infantes y jóvenes para evitar que sean víctimas de una violación. Mientras no hagamos nada, mientras el silencio siga dominando, cada nota en la que un niño o niña ha muerto, o a sido violentado debe marcar nuestras conciencias, ya que el que calla otorga y hechor y consentidor peca por igual.

La Hora, 8 de julio de 2010.