El martes recién pasado, según TGW, en una acción combinada, policías de Emetra y la PNC capturaron a un hombre por robarse dos palomas del parque central o Plaza de la Constitución. El “malhechor”, en su defensa expresó que había venido a la capital a visitar a un familiar enfermo recluido en el Hospital San Juan de Dios, y que al ver las palomas en el parque, pensó en llevárselas para iniciar una crianza de esta ave, sin embargo, sus palabras no bastaron, tal y como se dijo en la radio, se lo llevaron por apropiarse de lo ajeno.
Así las cosas, me pregunto ¿a quién le pertenecen las palomas que zurean frente a la Catedral?, ¿Quién debe de acusar en este caso al hombre que las llevaba en la mano?, ¿Porqué no se interpuso una demanda contra quienes envenenaron (sino estoy mal fue por preservar la Catedral) las palomas hace ya algunos años? ¿Debería haber actuado la PDH, en el caso actual y en el pasado? …
Por otro lado, me cuestiono o más bien, cuestiono a las autoridades, ¿por qué no actúan con esta “eficiencia”, en lo de capturar digo, en otros casos, por ejemplo, cuando hay un asalto, incluso frente a una patrulla o una estación de policía? ¿Por qué las autoridades no llevan a juicio con la misma rapidez que el del caso Rosemberg, otros casos en donde un ciudadano o ciudadana ha sido violentado, asesinado, masacrado incluso? De más está decir porque el país en uno y otro bando no se manifiesta en las calles, con T-shirts blancas o comida pagada con nuestros impuestos, por las cabezas que aparecieron hace días o cuando matan a un niño con una bala en el craneo.
Es más podría preguntarse también porqué en los medios se juzga a las personas de las cuales se habla, o se dan espacios de más de dos minutos a temas irrelevantes, cuando hay muchas cosas más importantes que discutir. Lo cierto del caso, es que en Guatemala es mucho más fácil que se capture y condene a quien se roba un peine con un achimero, o para ponerlo actual, a quien hurte, usando además un vocabulario que esté acorde a “lo ajeno”, estampitas del álbum en reventa, que a quién viola a una niña, descuartiza una mujer, da mal uso a los recursos del estado o más aún se los queda.
Así las cosas, quien sabe si el robapalomas salió libre, fue conducido a un cuerpo de policía, un juzgado o cambió las palomas con los agentes para regresarse a su casa con las manos vacías.
La Hora, 1 de julio de 2010.
jueves, julio 01, 2010
De triste mirada
“El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño. (…) “El niño, para el pleno desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión. Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material”. Declaración Universal de los Derechos del Niño
Tiene los ojos inmensamente tristes, aunque sus actos no lo reflejan. Es inquieto, burlón, mentiroso. Quizá miente porque quiere ser aceptado, por eso es también el payaso para los otros niños. Si se cae se ríen y entonces pertenece al grupo; si es el valiente que altera el orden de la clase, todos los admiran, eso dicen algunos, o eso cree él. En su soledad, en su pequeño mundo cargado de problemas, una suave palmada en la espalda, un ¡que pilas!, una sonrisa lejana es una caricia necesaria.
Casi nunca mira a los ojos y sus manos tiemblan. Cuando se asusta grita desaforadamente y por las noches moja la cama. Porque si, él a diferencia de otros niños tiene cama, casa más no un hogar, familia… de cierta forma. Una madre ausente, indiferente y en ocasiones grosera, un padre alcoholico, resentido y algunas veces violento.
Maestros que no lo comprenden, dedos que acusan, palabras que regañan, que gritan nooooooooooo.
Tiene los ojos inmensamente tristes, pocos años y sus sueños se confunden con las mentiras heredadas en su casa. Tiene miedo, aunque no lo diga. Al abandono ¿más aún?, a la violencia, a la muerte, al alcohol, a la locura, miedo al agua.
Algunos piensan que eso es normal, teniendo comida, casa y educación, hay que saber sobreponerse, aguantarse, “ya es hombrecito”, dijo un pariente al contemplar el panorama. ¿Qué futuro le espera?, dictó la vecina con mirada acusadora, presagiadora, fatalista.
Tiene los ojos inmensamente tristes, una cicatriz en la ceja y la ilusión de que sus papás lo abracen, lo ayuden y cumplan sus promesas.
La Hora, 24 de junio de 2010.
Tiene los ojos inmensamente tristes, aunque sus actos no lo reflejan. Es inquieto, burlón, mentiroso. Quizá miente porque quiere ser aceptado, por eso es también el payaso para los otros niños. Si se cae se ríen y entonces pertenece al grupo; si es el valiente que altera el orden de la clase, todos los admiran, eso dicen algunos, o eso cree él. En su soledad, en su pequeño mundo cargado de problemas, una suave palmada en la espalda, un ¡que pilas!, una sonrisa lejana es una caricia necesaria.
Casi nunca mira a los ojos y sus manos tiemblan. Cuando se asusta grita desaforadamente y por las noches moja la cama. Porque si, él a diferencia de otros niños tiene cama, casa más no un hogar, familia… de cierta forma. Una madre ausente, indiferente y en ocasiones grosera, un padre alcoholico, resentido y algunas veces violento.
Maestros que no lo comprenden, dedos que acusan, palabras que regañan, que gritan nooooooooooo.
Tiene los ojos inmensamente tristes, pocos años y sus sueños se confunden con las mentiras heredadas en su casa. Tiene miedo, aunque no lo diga. Al abandono ¿más aún?, a la violencia, a la muerte, al alcohol, a la locura, miedo al agua.
Algunos piensan que eso es normal, teniendo comida, casa y educación, hay que saber sobreponerse, aguantarse, “ya es hombrecito”, dijo un pariente al contemplar el panorama. ¿Qué futuro le espera?, dictó la vecina con mirada acusadora, presagiadora, fatalista.
Tiene los ojos inmensamente tristes, una cicatriz en la ceja y la ilusión de que sus papás lo abracen, lo ayuden y cumplan sus promesas.
La Hora, 24 de junio de 2010.
Llenando nichos
El mes de junio viene con fuerza y no esa publicitaria que anuncia el mundial, ni la que tiene copados los titulares de los medios de comunicación por la renuncia de Castresana y los desmadres en el Ministerio Público. Tampoco me refiero a las lluvias, que si caen fuerte y destruyen. Hablo de esa fuerza adquirida por la impunidad y el desorden que impera en el país, la fuerza que cobran sicarios, criminales y abusadores y que sólo en estos 17 días del mes ha dejado sin vida a 27 personas menores de edad (sin contar con las que las lluvias, desbordamientos y derrumbes ocasionan). Balas en el cráneo en su mayoría, macheteados, malas prácticas médicas, estrangulados, degollados. Así terminaron su corta existencia estas personas, la mayoría de ellos y ellas entre 14 y 17 años.
278 son en total las y los fallecidos de menos de 18 años en este año, cifra que podría duplicarse y sobrepasar las 523 muertes violentas reflejadas por los medios escritos en 2009.
Lo cierto del caso, es que sus nombres aparecen en las páginas de sucesos sin más ni más, las autoridades de gobernación y peor aún las que tienen entre sus mandatos defender y cuidar a este sector de la población no dicen nada. Y así jovencitos saliendo de la escuela son acribilladlos, niñas de cinco años son violadas por sus propios padres, e infantes mueren por el mal servicio prestado en unidades de salud.
Sus vidas acaban, sus hogares se visten de luto, los cementerios se llenan y acá no pasa nada, nadie pregunta, nadie cuestiona, nadie propone, o al menos desde el Estado no surgen iniciativas que puedan disminuir estas estadísticas tan terribles.
José Gómez tenía 12 años, vivía en Esquipulas y murió baleado, Elezar Mejía de 17 falleció de la misma forma en San Miguel Petapa, Ymer Adín Sinto perdió la vida a machetazos en El Quetzal San Marcos, Byron Gómez y Jonathan Pérez estudiaban educación física, nunca concluirán sus estudios.
Además de ellos, muchos otros niños y niñas murieron atropellados, incluso por otros adolescentes, otros se ahogaron, varios quedaron soterrados con la tormenta Aghata y mucho más, quien sabe cuanto tiempo vivan, abandonados a su suerte, violentados por padres y madres abusivos, con hambre, con frío. Niños y niñas desnutridos, abusados, desprotegidos, solos.
La Hora, 17 de junio de 2010.
278 son en total las y los fallecidos de menos de 18 años en este año, cifra que podría duplicarse y sobrepasar las 523 muertes violentas reflejadas por los medios escritos en 2009.
Lo cierto del caso, es que sus nombres aparecen en las páginas de sucesos sin más ni más, las autoridades de gobernación y peor aún las que tienen entre sus mandatos defender y cuidar a este sector de la población no dicen nada. Y así jovencitos saliendo de la escuela son acribilladlos, niñas de cinco años son violadas por sus propios padres, e infantes mueren por el mal servicio prestado en unidades de salud.
Sus vidas acaban, sus hogares se visten de luto, los cementerios se llenan y acá no pasa nada, nadie pregunta, nadie cuestiona, nadie propone, o al menos desde el Estado no surgen iniciativas que puedan disminuir estas estadísticas tan terribles.
José Gómez tenía 12 años, vivía en Esquipulas y murió baleado, Elezar Mejía de 17 falleció de la misma forma en San Miguel Petapa, Ymer Adín Sinto perdió la vida a machetazos en El Quetzal San Marcos, Byron Gómez y Jonathan Pérez estudiaban educación física, nunca concluirán sus estudios.
Además de ellos, muchos otros niños y niñas murieron atropellados, incluso por otros adolescentes, otros se ahogaron, varios quedaron soterrados con la tormenta Aghata y mucho más, quien sabe cuanto tiempo vivan, abandonados a su suerte, violentados por padres y madres abusivos, con hambre, con frío. Niños y niñas desnutridos, abusados, desprotegidos, solos.
La Hora, 17 de junio de 2010.
Niñez una prioridad
Cuando suceden catastrofes como la ocasionada por la tormenta Aghata, es alarmante ver la gran cantidad de personas, que mueren, desaparecen y pierden sus bienes materiales. Generalmente cuando se hacen este tipo de recuentos se generaliza con la palabra “personas”, lo cual nos impide ver el efecto que este tipo de situaciones tiene en una población por demás vulnerable como lo es la niñez.
Lo cierto del caso, es que luego de que las autoridades prestaronlos primeros auxilios y evacuaron a los más afectados, los datos sobre niños, niñas y adolescentes fallecidos, desaparecidos y lastimados es preocupante. Como lo es también la enorme cantidad de ellos que quedó en la horfandad.
Por otro lado es de pensar también el riesgo que corren muchos de ellos y ellas en los albergues o ya de nuevo en el área donde vivían, en donde debido al ajetreo que la recosntrucción y el dolor imponen corren riesgos terribles de ser abusados fisica y sexualmente. De esto conocemos historias durante la tormenta Stan.
Por otro lado, están todos esos infantes que debido a la destrucción que sufrieron las escuelas, de por si en ya en pésimas condiciones antes de la tormenta, van a sufrir. Aulas cerradas, temporalmente o quién sabe por cuanto tiempo, humedad, riesgo. Para muestra basta visitar escuelas como la República de Ecuador en la zona 5, en donde parte del patio corre el riesgo de hundirse, sin saber si el resto de la escuela puede estar en esta situación. Otra escuela que ya daba muestras de deterioro antes de esta catastrofe, es la Escuela Alejandro Marure en la zona 6, en donde el techo estaba desvencijandose a causa de las lluvias, llenando de agua los salones y el ambiente de humedad, lo cual evidentemente afecta el desempeño de los estudiantes.
Y esto es en la capital, ni que decir de la situación que enfrentan muchas escuelas en el interior del país. Estoy clara de que la tarea del Gobierno en este momento es enorme, y que por muchos esfuerzos que haga no puede en un tiempo determinado solucionar estos y otros muchos problemas. Por ello considero que es importante que además de la responsabilidad que le toca al Gobierno, al Ministerio de Educación y a Conred a quienes invito a visitar estas escuelas, es necesario que la sociedad civil y las empresas privadas se proyecten.
Apelando a la Responsabilidad Social Empresarial y a esa maravillosa actitud, que especialmente las y los jóvenes han m anifestado en estos días, sugiero la idea de adoptar una escuela. Si cada empresa adopta una escuela o más si está dentro de sus probabilidades, y colabora para que las instalaciones sean adecuadas para las y los estudiantes, podemos contribuir mucho más que con anuncios de prensa, T-Shirts llamativas y el excesivo uso de la palabra “solidaridad”, hoy ya no sólo por parte del Gobierno. Guatemala es de todas y todos, esto suena muy bonito, pero hay que demostrarlo.
La Hora, 10 de junio de 2010.
Lo cierto del caso, es que luego de que las autoridades prestaronlos primeros auxilios y evacuaron a los más afectados, los datos sobre niños, niñas y adolescentes fallecidos, desaparecidos y lastimados es preocupante. Como lo es también la enorme cantidad de ellos que quedó en la horfandad.
Por otro lado es de pensar también el riesgo que corren muchos de ellos y ellas en los albergues o ya de nuevo en el área donde vivían, en donde debido al ajetreo que la recosntrucción y el dolor imponen corren riesgos terribles de ser abusados fisica y sexualmente. De esto conocemos historias durante la tormenta Stan.
Por otro lado, están todos esos infantes que debido a la destrucción que sufrieron las escuelas, de por si en ya en pésimas condiciones antes de la tormenta, van a sufrir. Aulas cerradas, temporalmente o quién sabe por cuanto tiempo, humedad, riesgo. Para muestra basta visitar escuelas como la República de Ecuador en la zona 5, en donde parte del patio corre el riesgo de hundirse, sin saber si el resto de la escuela puede estar en esta situación. Otra escuela que ya daba muestras de deterioro antes de esta catastrofe, es la Escuela Alejandro Marure en la zona 6, en donde el techo estaba desvencijandose a causa de las lluvias, llenando de agua los salones y el ambiente de humedad, lo cual evidentemente afecta el desempeño de los estudiantes.
Y esto es en la capital, ni que decir de la situación que enfrentan muchas escuelas en el interior del país. Estoy clara de que la tarea del Gobierno en este momento es enorme, y que por muchos esfuerzos que haga no puede en un tiempo determinado solucionar estos y otros muchos problemas. Por ello considero que es importante que además de la responsabilidad que le toca al Gobierno, al Ministerio de Educación y a Conred a quienes invito a visitar estas escuelas, es necesario que la sociedad civil y las empresas privadas se proyecten.
Apelando a la Responsabilidad Social Empresarial y a esa maravillosa actitud, que especialmente las y los jóvenes han m anifestado en estos días, sugiero la idea de adoptar una escuela. Si cada empresa adopta una escuela o más si está dentro de sus probabilidades, y colabora para que las instalaciones sean adecuadas para las y los estudiantes, podemos contribuir mucho más que con anuncios de prensa, T-Shirts llamativas y el excesivo uso de la palabra “solidaridad”, hoy ya no sólo por parte del Gobierno. Guatemala es de todas y todos, esto suena muy bonito, pero hay que demostrarlo.
La Hora, 10 de junio de 2010.
Otra mujer violentada
El viernes 28 de mayo, Eluvia Margarita Herrera integrante y comunicadora de la Red de Mujeres Ixhiles de Nebaj, Quiché, fue atacada en la vía pública de ese municipio, mientras se dirigía a su domicilio. De acuerdo con los datos consignados en la denuncia, ella fue embestida por un tuc tuc que era conducido por un hombre acompañado de otras tres personas y una vez en el piso intentaron atropellarla hecho que ella pudo evitar afortunadamente.
Fruto de la caída ella sufrió golpes en la cabeza y en todo el cuerpo por lo que fue atendida en el Hospital de Nebaj donde fue dejada en observación ya que se encuentra en embarazada.
Este hecho no es aislado ya que esta institución y sus representantes han sido atacadas en numerosas oportunidades. Es evidente que una acción como esta pretende frenar el trabajo que se realiza en la organización ya que además de propiciar la participación política de las mujeres ixhiles, desde el mes de febrero de este año impulsa acciones a favor de la vida sin violencia para las mujeres desde el Centro de Atención Integral Ix.
Aprovecho este espacio de opinión para solidarizarme con ellas, mujeres emprendedoras, valientes y dignas y hacer pública por esta vía la agresión, solicitando a las autoridades pertinentes que se investigue el hecho para que no quede en la impunidad.
Es lamentable que este tipo de hechos sigan sucediendo en el país, que los grandes esfuerzos que se realizan en las comunidades se vean amenazados por la prepotencia, la violencia y el miedo que estos guardianes del despotismo pretenden infundir en las personas, valiéndose de bajas acciones, de ciertos poderes y de la inseguridad que reina en el país.
Diariamente en Guatemala muchas mujeres son violentadas y asesinadas quedando nada más como una nota en la sección de sucesos, una lápida más en los cementerios y un dato que engorda las estadísticas de archivos que jamás serán investigados. Por eso mismo, criminales, porque no hay otra forma de llamarlos, se aprovechan y actúan sin temor alguno amedrentando a quienes trabajan por la transformación del país y el ejercicio de una vida digna.
La Hora, 3 de junio de 2010.
Fruto de la caída ella sufrió golpes en la cabeza y en todo el cuerpo por lo que fue atendida en el Hospital de Nebaj donde fue dejada en observación ya que se encuentra en embarazada.
Este hecho no es aislado ya que esta institución y sus representantes han sido atacadas en numerosas oportunidades. Es evidente que una acción como esta pretende frenar el trabajo que se realiza en la organización ya que además de propiciar la participación política de las mujeres ixhiles, desde el mes de febrero de este año impulsa acciones a favor de la vida sin violencia para las mujeres desde el Centro de Atención Integral Ix.
Aprovecho este espacio de opinión para solidarizarme con ellas, mujeres emprendedoras, valientes y dignas y hacer pública por esta vía la agresión, solicitando a las autoridades pertinentes que se investigue el hecho para que no quede en la impunidad.
Es lamentable que este tipo de hechos sigan sucediendo en el país, que los grandes esfuerzos que se realizan en las comunidades se vean amenazados por la prepotencia, la violencia y el miedo que estos guardianes del despotismo pretenden infundir en las personas, valiéndose de bajas acciones, de ciertos poderes y de la inseguridad que reina en el país.
Diariamente en Guatemala muchas mujeres son violentadas y asesinadas quedando nada más como una nota en la sección de sucesos, una lápida más en los cementerios y un dato que engorda las estadísticas de archivos que jamás serán investigados. Por eso mismo, criminales, porque no hay otra forma de llamarlos, se aprovechan y actúan sin temor alguno amedrentando a quienes trabajan por la transformación del país y el ejercicio de una vida digna.
La Hora, 3 de junio de 2010.
Violentados
Parecía un día normal, normal dentro de lo que cabe, claro, porque en Guatemala la normalidad no existe. Es decir, la monotonía es impensable, atracos a mano armada, pilotos de buses asesinados, avionetas que caen sobre fábricas, correntadas de agua que se llevan la vida y los sueños de muchos, en fin.
Al llegar a la oficina, a las ocho de la mañana, me encontré con la ausencia del equipo de cómputo, vidrios rotos, archivos revueltos, chapas rotas y una terrible sensación de miedo.
A medida que el tiempo transcurrió y las autoridades y demás compañeros de oficina llegaron el sentimiento cambió por rabia. Nosotros al igual que otras organizaciones habíamos sido violadas en nuestro espacio seguro. El lugar en el que incluso pasamos más tiempo que en nuestras casas se había roto en pedazos gracias a la impunidad, la violencia y prepotencia que impera en el país.
Estábamos siendo de alguna forma presionados a limitar nuestra libertad de expresión, invitados a retroceder, avisados quizá de que en este país no es bien visto el trabajo hecho con esmero y dignidad , de alguna forma, según ellos, los violadores: censurados.
Curiosamente, el día que este hecho violento ocurrió, los encargados de seguridad del condominio y la empresa contratada para ese fin no vieron nada extraño, no se enteraron. Las huellas de los delincuentes quedaron borradas junto con las nuestras y mucha información se perdió como en antaño en un país en donde suprimir, acallar y contener sigue siendo por lo visto una consigna.
Horas más tarde, un nuevo sentimiento nos invadió: decepción, tristeza, desconsuelo. Sin embargo, gracias al apoyo recibido por gente entrañable, amigos y personas respetuosas de los derechos humanos y la libertad de expresión, volvimos a abrigar ese deseo de continuar con nuestro trabajo, animosos, respetuosos y consecuentes.
No obstante, exigimos a las autoridades el esclarecimiento del caso, esperamos que no se un archivo más guardado en el cajón del olvido, para que en Guatemala empiece a respetarse la vida, el trabajo y la libertad de expresión.
La Hora, 27 de mayo de 2010.
Al llegar a la oficina, a las ocho de la mañana, me encontré con la ausencia del equipo de cómputo, vidrios rotos, archivos revueltos, chapas rotas y una terrible sensación de miedo.
A medida que el tiempo transcurrió y las autoridades y demás compañeros de oficina llegaron el sentimiento cambió por rabia. Nosotros al igual que otras organizaciones habíamos sido violadas en nuestro espacio seguro. El lugar en el que incluso pasamos más tiempo que en nuestras casas se había roto en pedazos gracias a la impunidad, la violencia y prepotencia que impera en el país.
Estábamos siendo de alguna forma presionados a limitar nuestra libertad de expresión, invitados a retroceder, avisados quizá de que en este país no es bien visto el trabajo hecho con esmero y dignidad , de alguna forma, según ellos, los violadores: censurados.
Curiosamente, el día que este hecho violento ocurrió, los encargados de seguridad del condominio y la empresa contratada para ese fin no vieron nada extraño, no se enteraron. Las huellas de los delincuentes quedaron borradas junto con las nuestras y mucha información se perdió como en antaño en un país en donde suprimir, acallar y contener sigue siendo por lo visto una consigna.
Horas más tarde, un nuevo sentimiento nos invadió: decepción, tristeza, desconsuelo. Sin embargo, gracias al apoyo recibido por gente entrañable, amigos y personas respetuosas de los derechos humanos y la libertad de expresión, volvimos a abrigar ese deseo de continuar con nuestro trabajo, animosos, respetuosos y consecuentes.
No obstante, exigimos a las autoridades el esclarecimiento del caso, esperamos que no se un archivo más guardado en el cajón del olvido, para que en Guatemala empiece a respetarse la vida, el trabajo y la libertad de expresión.
La Hora, 27 de mayo de 2010.
Sucesos
Otro chofer asesinado en la zona 18, joven degollado, aparecen dos jóvenes muertos dentro de un carro, se cree que fue crimen pasional, motín en la cárcel, le cercenan los dedos, atropellado, aparecen los restos de un infante en una bolsa plástica, pandillas se enfrentan, tiroteo en El Gallito, lo matan frente a su esposa, los restos de Octavio López aparecieron en un matorral, familia envenenada por venganza de una vecina, ultimado, acuchillado, le dieron el tiro de gracia, los matan en un funeral...
Datos impactantes, al menos, aún lo son para quien viene de fuera, porque para nosotros, los chapines, es ya el pan nuestro de cada día, encendemos el radio por la mañana y escuchamos los sucesos tal cual y como escuchamos el reporte del tráfico o el estado del tiempo, pasamos las hojas de los diarios, cada vez más llenas de muertos, sin inmutarnos, comentamos la "terrible" situación que se vive en Guatemala y los hechos de violencia con el café en la mano, acostumbrados, resignados.
Cada día inconscientemente, la violencia se vuelve parte de nuestra existencia, así la hemos asumido y aunque asuste saber que el promedio de asesinatos en el país es de aproximadamente veintitantas personas, al ver el noticiero de la noche, no nos quita el sueño un muerto más.
Es increíble la sumisión con la que hemos aprendido a vivir-sobrevivir, no me gusta decirlo así nomás, sin el sobre, porque es mentira, se sobrevive, se trabaja por necesidad, se aguantan desprecios, acosos y atrancazones todo el tiempo porque ni modo, y por eso nos quedamos estáticos ante tanta violencia, muerte, dolor.
Quizá es que los chapines somos muy confiados y pensamos que a nosotros no va a pasarnos nada, hasta que...
O talvez, es porque creemos que nada va a cambiar, hombres (y mujeres por supuesto) de poca fe, sin esperanzas (no es propaganda).
Porque vemos que cada día todo va en detrimento, que la vida, y de nuevo la disyuntiva ¿Qué vida?, no vale nada, no se respeta, que a quien le pagan por matar o lo hace porque le gusta, le da lo mismo matar a una mosca que a un cristiano (en busca de sinónimos no de creencias).
Me asusto por todo esto, de mí misma, cuando narro a algún amigo extranjero lo que ocurre en mi bello y horrendo país con la misma frialdad con que le cuento un chiste, me angustia pensar que quien llegue al poder, sea del color que sea, no va a poder hacer nada, o al menos, hasta ahora no sé de qué manera pretenden hacerlo. Me deprime oír a todo el mundo decir, ¡qué se va hacer!, me insulta mi inconsciente que me domina y me tiene ahí amansada, de pronto protestando a través de la palabra, pero nada más y tiemblo sólo de pensar que al abrir un diario voy a encontrar el nombre de alguien conocido en una nota breve con tinte amarillista.
La Hora, 20 de mayo de 2010.
Datos impactantes, al menos, aún lo son para quien viene de fuera, porque para nosotros, los chapines, es ya el pan nuestro de cada día, encendemos el radio por la mañana y escuchamos los sucesos tal cual y como escuchamos el reporte del tráfico o el estado del tiempo, pasamos las hojas de los diarios, cada vez más llenas de muertos, sin inmutarnos, comentamos la "terrible" situación que se vive en Guatemala y los hechos de violencia con el café en la mano, acostumbrados, resignados.
Cada día inconscientemente, la violencia se vuelve parte de nuestra existencia, así la hemos asumido y aunque asuste saber que el promedio de asesinatos en el país es de aproximadamente veintitantas personas, al ver el noticiero de la noche, no nos quita el sueño un muerto más.
Es increíble la sumisión con la que hemos aprendido a vivir-sobrevivir, no me gusta decirlo así nomás, sin el sobre, porque es mentira, se sobrevive, se trabaja por necesidad, se aguantan desprecios, acosos y atrancazones todo el tiempo porque ni modo, y por eso nos quedamos estáticos ante tanta violencia, muerte, dolor.
Quizá es que los chapines somos muy confiados y pensamos que a nosotros no va a pasarnos nada, hasta que...
O talvez, es porque creemos que nada va a cambiar, hombres (y mujeres por supuesto) de poca fe, sin esperanzas (no es propaganda).
Porque vemos que cada día todo va en detrimento, que la vida, y de nuevo la disyuntiva ¿Qué vida?, no vale nada, no se respeta, que a quien le pagan por matar o lo hace porque le gusta, le da lo mismo matar a una mosca que a un cristiano (en busca de sinónimos no de creencias).
Me asusto por todo esto, de mí misma, cuando narro a algún amigo extranjero lo que ocurre en mi bello y horrendo país con la misma frialdad con que le cuento un chiste, me angustia pensar que quien llegue al poder, sea del color que sea, no va a poder hacer nada, o al menos, hasta ahora no sé de qué manera pretenden hacerlo. Me deprime oír a todo el mundo decir, ¡qué se va hacer!, me insulta mi inconsciente que me domina y me tiene ahí amansada, de pronto protestando a través de la palabra, pero nada más y tiemblo sólo de pensar que al abrir un diario voy a encontrar el nombre de alguien conocido en una nota breve con tinte amarillista.
La Hora, 20 de mayo de 2010.
Sufren en silencio
Su mente divaga, prefiere perderse en un espacio ajeno, un mundo sin adultos, sin miradas. Sus labios no sonríen, menos su mirada. Sus manos tiemblan al igual que sus piernas cuando avanza hacia gente que no conoce, quizá todos son iguales. ¿Cómo no pensar así? ¿Cómo no tener miedo?
Sus años se cuentan con los dedos de sus manos, manos que no aplauden. Su voz es bajita, cuando llega escucharse, ¿para qué hablar?, ¿de qué hablar?, ¿con quién hacerlo?
Es un niño pequeño con los sueños pintarrajeados de desesperanza. Cada mañana al despertarse vuelve el temor, al salir a la escuela, de encontrarse con él, de tener que acompañarlo a ese salón oscuro y tener que obedecer, ejecutar acciones que no comprende, pero que le repugnan, que le duelen.
Imaginar que al amanecer hay unas sábanas limpias, un plato con comida caliente y unos brazos buenos dispuestos para ella, es el único consuelo de una adolescente con desarrollo incipiente, ojeras a medio rostro y moretones en las piernas. Soñar con ser esa jovencita que camina con uniforme y libros en el brazo es el único consuelo que encuentra su destino. Pero los sueños se esfuman cuando el prostíbulo abre y debe maquillar sonrisas, confeccionar caricias y contar los minutos para que la noche acabe y exista un tiempo apenas para creerse otra, la que camina por la calle con un uniforme a cuadros…
Es un niño pequeño, una adolescente, un par de miles que en Guatemala sufre abusos sexuales en espacios supuestamente seguros. Para algunos es la escuela o el colegio, para otros la casa. Aparte están esos niños y niñas que viven en las calles. Los que siempre ignoramos al subir la ventanilla del vehículo o al cruzar la banqueta. Esas niñas y adolescentes que trabajan en “hogares” al cuidado de otros infantes y quehaceres domésticos.
Esas niñas que por hambre, por presión o por miedo son vendidas cada noche a gente sin escrúpulos.
La explotación sexual infantil, la violencia sexual infantil, la trata y la pornografía son problemas terribles y situaciones cotidianas en este país indiferente.
Pese a la aprobación de la Ley contra la Violencia Sexual , Explotación y Trata de Personas, que entró en vigencia el 14 de abril del año 2009 y que ha significado un paso trascendental para el país debido a que tipifica y sanciona todas las conductas ilícitas relacionadas con la explotación y a la trata de personas y establece disposiciones mínimas en la atención, protección de las víctimas, la prevención de la problemática y la restitución de derechos violentados, aún muchísimos niños, niñas y adolescentes siguen sumidos en ese martirio.
Por ello, es plausible que el Refugio de la Niñez junto con la Procuraduría General de la Nación acordaran unir esfuerzos para realizar acciones encaminadas a la restitución de los Derechos Humanos de los niños, niñas y adolescentes, y una mejor atención a las víctimas de la violencia sexual, explotación y trata de personas menores de edad, así como la persecución penal de los victimarios. Ojala y otros se unieran a esta titánica empresa para que el dolor y el miedo que marca a estos pequeños se transformen en sonrisas, ilusiones y paz.
La Hora, 13 de mayo de 2010.
Sus años se cuentan con los dedos de sus manos, manos que no aplauden. Su voz es bajita, cuando llega escucharse, ¿para qué hablar?, ¿de qué hablar?, ¿con quién hacerlo?
Es un niño pequeño con los sueños pintarrajeados de desesperanza. Cada mañana al despertarse vuelve el temor, al salir a la escuela, de encontrarse con él, de tener que acompañarlo a ese salón oscuro y tener que obedecer, ejecutar acciones que no comprende, pero que le repugnan, que le duelen.
Imaginar que al amanecer hay unas sábanas limpias, un plato con comida caliente y unos brazos buenos dispuestos para ella, es el único consuelo de una adolescente con desarrollo incipiente, ojeras a medio rostro y moretones en las piernas. Soñar con ser esa jovencita que camina con uniforme y libros en el brazo es el único consuelo que encuentra su destino. Pero los sueños se esfuman cuando el prostíbulo abre y debe maquillar sonrisas, confeccionar caricias y contar los minutos para que la noche acabe y exista un tiempo apenas para creerse otra, la que camina por la calle con un uniforme a cuadros…
Es un niño pequeño, una adolescente, un par de miles que en Guatemala sufre abusos sexuales en espacios supuestamente seguros. Para algunos es la escuela o el colegio, para otros la casa. Aparte están esos niños y niñas que viven en las calles. Los que siempre ignoramos al subir la ventanilla del vehículo o al cruzar la banqueta. Esas niñas y adolescentes que trabajan en “hogares” al cuidado de otros infantes y quehaceres domésticos.
Esas niñas que por hambre, por presión o por miedo son vendidas cada noche a gente sin escrúpulos.
La explotación sexual infantil, la violencia sexual infantil, la trata y la pornografía son problemas terribles y situaciones cotidianas en este país indiferente.
Pese a la aprobación de la Ley contra la Violencia Sexual , Explotación y Trata de Personas, que entró en vigencia el 14 de abril del año 2009 y que ha significado un paso trascendental para el país debido a que tipifica y sanciona todas las conductas ilícitas relacionadas con la explotación y a la trata de personas y establece disposiciones mínimas en la atención, protección de las víctimas, la prevención de la problemática y la restitución de derechos violentados, aún muchísimos niños, niñas y adolescentes siguen sumidos en ese martirio.
Por ello, es plausible que el Refugio de la Niñez junto con la Procuraduría General de la Nación acordaran unir esfuerzos para realizar acciones encaminadas a la restitución de los Derechos Humanos de los niños, niñas y adolescentes, y una mejor atención a las víctimas de la violencia sexual, explotación y trata de personas menores de edad, así como la persecución penal de los victimarios. Ojala y otros se unieran a esta titánica empresa para que el dolor y el miedo que marca a estos pequeños se transformen en sonrisas, ilusiones y paz.
La Hora, 13 de mayo de 2010.
Derechos invisibles
Desde ayer hasta mañana se realiza en Guatemala el V Congreso Latinoamericano y I Congreso Centroamericano "Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos", donde se abordan temas importantes vinculados con los objetivos del milenio, del cual copio algunos puntos que son necesarios discutir y sobre todo exigir como ciudadanas y ciudadanos guatemaltecos
"La diputada guatemalteca Zury Ríos habló en la inauguración sobre la necesidad de la vigencia real de un Estado laico que garantice la no imposición de visiones religiosas en las normas que rigen la convivencia ciudadana. Asimismo, en la urgencia de atender problemas como el elevado número de partos de adolescentes en Guatemala. Según los reportes de enero del Observatorio para la Salud Reproductiva en el país (OSAR), éstos alcanzaron los 41 mil, en 2009.
A su vez, Nadine Gassman, representante del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer, esbozó un panorama latinoamericano sobre los principales problemas derivados del incumplimiento de estos derechos, y posteriormente formuló los principales retos. La funcionaria de la ONU indicó que uno de los Objetivos del Milenio es reducir la mortalidad maternidad en tres cuartas partes para 2015, pero que países como Guatemala, que lo han reducido ya en un 26 por ciento, se encuentran estancados. Por ello, indicó, es necesario reflexionar como sociedad si realmente se está considerando la importancia de las vidas de las mujeres. En Guatemala, la mayoría de muertes maternas se produce por causas prevenibles y muchas de ellas en centros de atención hospitalaria.
Gassman mencionó los beneficios sociales de invertir en salud sexual y reproducción. Dijo que, por ejemplo, la ausencia de fecundidad no deseada representa un alza de entre el 10 y el 20 por ciento del ingreso per cápita. También indicó que no es imposible conseguir los recursos requeridos para atender las problemáticas más graves. Para alcanzar la meta de disminución de los casos de muertes maternas en el mundo son necesarios 6 mil millones de dólares, cifra que corresponde a dos y medio días del gasto militar mundial.
La representante de la ONU dijo que entre los retos están el desarrollo de un sistema social inclusivo y con pertenencia étnica, así como el fortalecimiento de la institucionalidad estatal en el área. Además, disminuir la brecha entre lo que se planifica y lo que se logra y fomentar la participación ciudadana. Además, mejorar la calidad educativa, más legislación y reconocimiento social de los Derechos Humanos y lograr alianzas".
La Hora, 6 de mayo de 2010.
"La diputada guatemalteca Zury Ríos habló en la inauguración sobre la necesidad de la vigencia real de un Estado laico que garantice la no imposición de visiones religiosas en las normas que rigen la convivencia ciudadana. Asimismo, en la urgencia de atender problemas como el elevado número de partos de adolescentes en Guatemala. Según los reportes de enero del Observatorio para la Salud Reproductiva en el país (OSAR), éstos alcanzaron los 41 mil, en 2009.
A su vez, Nadine Gassman, representante del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer, esbozó un panorama latinoamericano sobre los principales problemas derivados del incumplimiento de estos derechos, y posteriormente formuló los principales retos. La funcionaria de la ONU indicó que uno de los Objetivos del Milenio es reducir la mortalidad maternidad en tres cuartas partes para 2015, pero que países como Guatemala, que lo han reducido ya en un 26 por ciento, se encuentran estancados. Por ello, indicó, es necesario reflexionar como sociedad si realmente se está considerando la importancia de las vidas de las mujeres. En Guatemala, la mayoría de muertes maternas se produce por causas prevenibles y muchas de ellas en centros de atención hospitalaria.
Gassman mencionó los beneficios sociales de invertir en salud sexual y reproducción. Dijo que, por ejemplo, la ausencia de fecundidad no deseada representa un alza de entre el 10 y el 20 por ciento del ingreso per cápita. También indicó que no es imposible conseguir los recursos requeridos para atender las problemáticas más graves. Para alcanzar la meta de disminución de los casos de muertes maternas en el mundo son necesarios 6 mil millones de dólares, cifra que corresponde a dos y medio días del gasto militar mundial.
La representante de la ONU dijo que entre los retos están el desarrollo de un sistema social inclusivo y con pertenencia étnica, así como el fortalecimiento de la institucionalidad estatal en el área. Además, disminuir la brecha entre lo que se planifica y lo que se logra y fomentar la participación ciudadana. Además, mejorar la calidad educativa, más legislación y reconocimiento social de los Derechos Humanos y lograr alianzas".
La Hora, 6 de mayo de 2010.
Decepción
Uno, una más bien, cree, espera, quizá sueña, aunque es absurdo, es previsible, es “normal”, el poder corrompe. Una va y vota por quien parece más humano, o el menos peor, dada la oferta. Y en lo más profundo de su ser, una aguarda a que a los meses, al año o un poco más se vean resultados, que el que esas personas que uno creía consientes estén ahí de frutos, que esos ideales que emanaban de sus labios se traduzcan en realidades, mejoras, en cambios positivos.
Una va y paga los impuestos, muchos, quizá porque no queda de otra. ¿Porqué esperar algo a cambio…..?, aunque debería ser así, debería traducirse en seguridad, calles sin hoyos, más escuelas, aunque dicen que las construyen, quisiera las direcciones para poder creer, maestros para esas construcciones, refacciones escolares, etc, etc, etc.
Pero pasados los días, las semanas, los meses y seguramente los años, una constata que todo lo que decían era pura parafernalia. Que ser funcionario público, en especial de alto rango, es algo así como ganarse la lotería, asegurarse el porvenir y por fin cambiar de estatus, sí, saltar a ese mundo al que criticaban, pero que sin duda alguna anhelaban.
Una espera que sean algo consecuentes con lo que dicen. No más violencia pero juegan gotcha, que si, es un juego, pero bueno, contradice las campañas; disminuir la desnutrición, pero se les ve comiendo en sitios caros, carísimos; comprando vinos y quesos en el súper.
“ Un gobierno para el pueblo”, pero que puede esperarse de un gobernante que usa el avión privado de un rico empresario, favores, favores y favores, que no puede siquiera imaginar un campesino en Chajul, una mujer en Nebaj, un niño en Nahuala.
Solidaridad, ja,ja ja. La he visto, entre ellos, claro. No dan bola en un puesto y les inventan las plazas, se las mantienen y ahí pasan las, horas, los días, los meses. Cobrando puntuales, chateando, rascandose la panza, engordando.
Una cree, espera, sueña…..
La Hora, 29 de abril de 2010.
Una va y paga los impuestos, muchos, quizá porque no queda de otra. ¿Porqué esperar algo a cambio…..?, aunque debería ser así, debería traducirse en seguridad, calles sin hoyos, más escuelas, aunque dicen que las construyen, quisiera las direcciones para poder creer, maestros para esas construcciones, refacciones escolares, etc, etc, etc.
Pero pasados los días, las semanas, los meses y seguramente los años, una constata que todo lo que decían era pura parafernalia. Que ser funcionario público, en especial de alto rango, es algo así como ganarse la lotería, asegurarse el porvenir y por fin cambiar de estatus, sí, saltar a ese mundo al que criticaban, pero que sin duda alguna anhelaban.
Una espera que sean algo consecuentes con lo que dicen. No más violencia pero juegan gotcha, que si, es un juego, pero bueno, contradice las campañas; disminuir la desnutrición, pero se les ve comiendo en sitios caros, carísimos; comprando vinos y quesos en el súper.
“ Un gobierno para el pueblo”, pero que puede esperarse de un gobernante que usa el avión privado de un rico empresario, favores, favores y favores, que no puede siquiera imaginar un campesino en Chajul, una mujer en Nebaj, un niño en Nahuala.
Solidaridad, ja,ja ja. La he visto, entre ellos, claro. No dan bola en un puesto y les inventan las plazas, se las mantienen y ahí pasan las, horas, los días, los meses. Cobrando puntuales, chateando, rascandose la panza, engordando.
Una cree, espera, sueña…..
La Hora, 29 de abril de 2010.
Pensamientos de una maceta
Guatemala es un país en donde siempre hay algo que comentar, noticias que reportear-lamentar. Un lugar en donde cosas insólitas suceden. Un espacio en la América Central en donde las y los ciudadanos a falta de cerebro para comprender las “magníficas” políticas gubernamentales, tenemos o ni eso, según el mandatario, una maceta en la parte superior de nuestro cuerpo. Ornamentales si somos al menos y quizá de ahí derive algo productivo en el tema medio ambiental.
Pero como la mía, mi maceta, se cuestiona todo el tiempo, quise reproducir en este espacio, algunos pensamientos, dudas, comentarios que florecen con la planta que vive dentro de ese recipiente que bien podría usarse de moda en las pasarelas de Milán, gracias al increíble ingenio de don Colom.
Así las cosas, digo yo, hay que ver como estamos que entre las virtudes que el Presidente pide al nuevo fiscal general está la valentía, y es que claro teniendo un promedio de 25 muertes violentas al día, las cuales por cierto se han incrementado con la nueva administración de la cartera de Interior, mínimo, quien “intente”, y lo remarco porque claro está que ya en las alturas todo queda en eso, intenciones, lidiar con ese puesto debe poseer mucho arrojo o tener una fuerte amistad con el gobierno de turno para que la protección y seguridad que pagamos todos y cada uno de los guatemaltecos resguarde a unos cuantos, o sea a los de la foto.
Por otro lado, hay que ver que pese a toda la publicidad que Cohesión Social y sus programas realizan-gastan, muchos niños y niñas de Guatemala siguen sin recibir útiles, como el año pasado, sin que se nombren maestros, sin escritorios, pero eso sí, con reggaetón y pelotas en los patios los fines de semana por el programa de Escuelas Abiertas. Y lo digo, porque, pese a que me parece una buena iniciativa y a que en papel el proyecto se ve fantástico, hablando con madres de infantes de escuelas públicas del occidente, parece que aún las cosas no terminan de cuadrar. Claro está que esto es un proceso y que los cambios no serán inmediatos, por lo tanto jactarse de logros sin que se hayan dado o sean totales es poco honesto.
Ni que decir de los hospitales, centros de salud y las clínicas móviles solidarias, los cuales funcionan sin recursos económicos, sin personal o cerrados. Todas estas circunstancias no son nuevas, son algo así como parte del imaginario de las y los guatemaltecos, pero muchas veces pareciera gracias a la publicidad oficial, que en Guatemala todo es color de rosa, que las muertes de mujeres durante el parto disminuyen de forma sorprendente como declaró erróneamente el Presidente hace un tiempo, que la educación ha mejorado asombrosamente, cuando muchos niños y niñas pasan semanas sin docentes porque estos se jubilaron y no han asignado a alguien más. Las vallas, los campos pagados y las declaraciones oficiales nos muestran un país prometido en campaña, mientras los índices de desnutrición aumentan, el narcotráfico crece y la Municipalidad capitalina censura en la Bienal Paiz la instalación en un bus.
La Hora, 22 de abril de 2010.
Pero como la mía, mi maceta, se cuestiona todo el tiempo, quise reproducir en este espacio, algunos pensamientos, dudas, comentarios que florecen con la planta que vive dentro de ese recipiente que bien podría usarse de moda en las pasarelas de Milán, gracias al increíble ingenio de don Colom.
Así las cosas, digo yo, hay que ver como estamos que entre las virtudes que el Presidente pide al nuevo fiscal general está la valentía, y es que claro teniendo un promedio de 25 muertes violentas al día, las cuales por cierto se han incrementado con la nueva administración de la cartera de Interior, mínimo, quien “intente”, y lo remarco porque claro está que ya en las alturas todo queda en eso, intenciones, lidiar con ese puesto debe poseer mucho arrojo o tener una fuerte amistad con el gobierno de turno para que la protección y seguridad que pagamos todos y cada uno de los guatemaltecos resguarde a unos cuantos, o sea a los de la foto.
Por otro lado, hay que ver que pese a toda la publicidad que Cohesión Social y sus programas realizan-gastan, muchos niños y niñas de Guatemala siguen sin recibir útiles, como el año pasado, sin que se nombren maestros, sin escritorios, pero eso sí, con reggaetón y pelotas en los patios los fines de semana por el programa de Escuelas Abiertas. Y lo digo, porque, pese a que me parece una buena iniciativa y a que en papel el proyecto se ve fantástico, hablando con madres de infantes de escuelas públicas del occidente, parece que aún las cosas no terminan de cuadrar. Claro está que esto es un proceso y que los cambios no serán inmediatos, por lo tanto jactarse de logros sin que se hayan dado o sean totales es poco honesto.
Ni que decir de los hospitales, centros de salud y las clínicas móviles solidarias, los cuales funcionan sin recursos económicos, sin personal o cerrados. Todas estas circunstancias no son nuevas, son algo así como parte del imaginario de las y los guatemaltecos, pero muchas veces pareciera gracias a la publicidad oficial, que en Guatemala todo es color de rosa, que las muertes de mujeres durante el parto disminuyen de forma sorprendente como declaró erróneamente el Presidente hace un tiempo, que la educación ha mejorado asombrosamente, cuando muchos niños y niñas pasan semanas sin docentes porque estos se jubilaron y no han asignado a alguien más. Las vallas, los campos pagados y las declaraciones oficiales nos muestran un país prometido en campaña, mientras los índices de desnutrición aumentan, el narcotráfico crece y la Municipalidad capitalina censura en la Bienal Paiz la instalación en un bus.
La Hora, 22 de abril de 2010.
Mami
“ Mis penas se lleva el viento, jilguero no llorés más
volando se fue muy lejos, y anunca más volverá….
Nueve días han pasado y aún no puedo creerlo, parece aún un sueño horrible del que quiero despertar para llegar a tu casa, verte en la silla mecedora, oirte decir que me peine un poco, darte un abrazo sabiendo que estás ahí como siempre: corazón, unidad, madre, fuerza de una familia que hoy llora.
Sí, mientras escribo esto, las lágrimas se escurren por mis mejillas pecosas, esas que decías que maquillara un poco, el corazón se me oprime y el pulso me tiembla.
Quizá no debería estar así, tal vez debería sonreír como tú lo hacías, mirar para adelante, enderezar la espalda, eso también me reclamabas, retenerte en mi memoria, en mis latidos y en mis sueños con ese olor tan rico que siempre emanabas, con tus villancicos, tus flores, tus nuegados en diciembre, los nances, el chal con flores amarillas que tejiste para mí, tu actitud positiva y tus añoranzas de Petén.
La vida nos marca tiempos, pero no creí que el tuyo llegaría, no lo pensaba. Nunca te lo dije, no con estas palabras, pero me sentía reflejo de tus luchas y tus sueños. No lo había expresado pero soy heredera de tu tesón, tu fortaleza y tu abrigo.
No quisiera llorar, quisiera cantarte. No quisiera dolor, quisiera tiempo, espacio para mostrarte mi cariño, decirte lo que sembraste en mí y va floreciendo.
Nueve días han pasado y aún no puedo creerlo, no quiero creerlo.
Así le cantaba un niño el niño que lo encontró
pensaba en su madre buena y en una copla su amor labró
Quiero morirme a tu vera te lo juro madre mía
quiero estar siempre contigo en tu llanto y tu alegría
Era su copla promesa y un jilguero que cruzó
daba sus trinos al viento y en el viento se perdió”.
La Hora, 15 de abril de 2010.
volando se fue muy lejos, y anunca más volverá….
Nueve días han pasado y aún no puedo creerlo, parece aún un sueño horrible del que quiero despertar para llegar a tu casa, verte en la silla mecedora, oirte decir que me peine un poco, darte un abrazo sabiendo que estás ahí como siempre: corazón, unidad, madre, fuerza de una familia que hoy llora.
Sí, mientras escribo esto, las lágrimas se escurren por mis mejillas pecosas, esas que decías que maquillara un poco, el corazón se me oprime y el pulso me tiembla.
Quizá no debería estar así, tal vez debería sonreír como tú lo hacías, mirar para adelante, enderezar la espalda, eso también me reclamabas, retenerte en mi memoria, en mis latidos y en mis sueños con ese olor tan rico que siempre emanabas, con tus villancicos, tus flores, tus nuegados en diciembre, los nances, el chal con flores amarillas que tejiste para mí, tu actitud positiva y tus añoranzas de Petén.
La vida nos marca tiempos, pero no creí que el tuyo llegaría, no lo pensaba. Nunca te lo dije, no con estas palabras, pero me sentía reflejo de tus luchas y tus sueños. No lo había expresado pero soy heredera de tu tesón, tu fortaleza y tu abrigo.
No quisiera llorar, quisiera cantarte. No quisiera dolor, quisiera tiempo, espacio para mostrarte mi cariño, decirte lo que sembraste en mí y va floreciendo.
Nueve días han pasado y aún no puedo creerlo, no quiero creerlo.
Así le cantaba un niño el niño que lo encontró
pensaba en su madre buena y en una copla su amor labró
Quiero morirme a tu vera te lo juro madre mía
quiero estar siempre contigo en tu llanto y tu alegría
Era su copla promesa y un jilguero que cruzó
daba sus trinos al viento y en el viento se perdió”.
La Hora, 15 de abril de 2010.
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