jueves, julio 30, 2009

Recurriendo al miedo

Este país que se desangró durante años por el conflicto armado, tiene cicatrices que jamás podrán borrarse. Esa violencia, ese terror, ese duelo que dejó la guerra es aún palpable, mucho de lo que sucede en Guatemala es consecuencia de ello.

Pero hay lugares en donde estas llagas aún supuran, en donde las miradas de las personas no recuperaron el brillo, en donde el sólo sonido de un cuete revienta en recuerdos dolorosos.

Y aprovechándose de eso, gente mala, no encuentro otro calificativo, ha empezado, continuado más bien, a recurrir al miedo para desestabilizar, según ellos, al Gobierno, aprovechándose por supuesto de la coyuntura política que se vive en el vecino país de Honduras.

Su mensaje es sencillo, “si no se va Colom va haber de nuevo guerra”. De una forma tan llana revuelven el pasado, tocan los sentimientos y temores de quienes vivieron, y por suerte aún están de pie, la guerra, las balas, violaciones y masacres.

Con esta consigna piden firmas y números de cédula y mantienen a la población asustada, abrumada, mucho más de lo que la cotidianidad, la pobreza y esa exclusión de décadas logró minar.

Esto sucede en Quiché y lo escribo como denuncia y no para justificar o alinearme con el Gobierno de turno.

Es una situación delicada y preocupante, ya que con fines políticos está destruyendo psicológicamente a muchas personas, insisto, ciudadanas y ciudadanos guatemaltecos que viven con dignidad y se esfuerzan cada día, mucho antes de que el sol aparezca, por sus familias y sus comunidades.

Puedo entender que haya inconformidad contra el Gobierno, siempre ha sido así desde que la política existe, yo misma he manifestado mi desacuerdo en este espacio por situaciones que no tolero. Comprendo que exista rivalidad entre grupos políticos y conozco perfectamente la inmadurez de quienes están al frente de ellos, basta recordar el mega show de los y la diputada de la Une y del Partido Patriota.

Pero me asquean este tipo de recursos, de situaciones bajas, de absurdos intentos por buscar el poder. Porque de gente como esa no puede esperarse nada bueno, tomar el ejemplo de Honduras, mentir, aterrorizar a las personas, remover el dolor es estúpido e indignante.

Ojala que las autoridades del Gobierno, o de otras instancias, lleguen a esas comunidades remotas de Quiché, hablen con las personas y las tranquilicen e investiguen quiénes son y a quién representan los perpetradores de estas intimidaciones.

La Hora, 30 de julio de 2009.

Obdulio

Obdulio es un niño que está por cumplir 11 años, vive en el área rural y como muchos, muchos niños y niñas de Guatemala, no asiste a la escuela. Sus días transcurren entre su casa y la calle. Sale muy temprano cada mañana junto con su mamá, llevando a cuestas un pesado canasto con pacayas envueltas en huevo, tortillas y chiles rellenos.

Juntos improvisan una venta de comida en la parada de buses en donde entre el barullo de personas apresuradas, bocinazos, motores y gritos de ayudantes ven aparecer los rayos del sol, que en ocasiones apenas traspasan la humazón que las camionetas dejan a su paso.

Cuando el ruido disminuye, Obdulio se encamina hacia la obra, así lo explica él, en donde trabaja como albañil. Sus diminutas manos, quemadas de sol y callosas de tanto trabajo, a duras penas podrán sostener un block o un costal de arena.

La jornada es extensa, más para una persona de esa edad, que incluso por la tarde noche, debe ayudar en su casa acarreando leña y agua. Sus noches pasan rápidamente, el cansancio ignora los sueños, como el mismo dice ¿para qué?....

Sin embargo, cuando le hablo de canicas, de fútbol, de cuando sea grande, sus ojos rasgados se iluminan, bailan y entonces me habla de chilenas, de uniformes con medias hasta las rodillas, del estadio, de una estufa con gas, grande muy grande, una tele… pero esa danza ocular no dura mucho, la realidad ataca, la oscuridad se aproxima, Ana, su mamá prende una vela mientras el aceite brinca del sartén en donde fríe algo sobre el calor de la plancha de metal que funciona de cocina.

Obdulio no sabe leer ni escribir, sus hermanos tampoco, Ana apenas deletrea su nombre y hace cuentas. Así crecí yo, dice ella, así crecerán ellos, esa es la vida del pobre. “Yo quería ir a la escuela y ser maestra, quería tener una casa con flores, quería tener un familia completa, quería muchas cosas que no son posibles”.

Las ilusiones de Ana se truncaron, Obdulio no espera nada, no tiene tiempo, debe trabajar para que sus hermanos tengan un plato de comida sobre la mesa y para pagar la renta de ese reducido espacio donde cohabitan todos. Esta historia no es nueva, no es ajena a nuestro imaginario, es bastante común en Guatemala, pero es triste, duele y lo peor es que se esparce.

La Hora, 23 de julio de 2009.

viernes, julio 10, 2009

Inquietudes de una lectora guatemalteca

Esta semana se anunció al merecedor del Premio Nacional de Literatura, que se da año con año como reconocimiento oficial por toda una vida dedicada a las letras.

Es un premio importante, dado que lleva el nombre del escritor guatemalteco que obtuvo el Nobel de Literatura en 1967, uno grande además, si tomamos en cuenta que escritoras y escritores como Luz Méndez de la Vega, Margarita Carrera, Ana María Rodas, Isabel de los Ángeles Ruano, Marco Antonio Flores y Mario Roberto Morales lo han recibido y un premio también que, personalmente, desde hace años me deja muchas inquietudes.

Sin ánimo de juzgar, aunque el derecho existe, a quienes forman el Consejo Asesor para las Letras que selecciona al Premio Nacional de Literatura, me he preguntado desde hace tiempo cuáles son sus parámetros para elegir a un o una escritora, cuántos y quiénes están en ese listado, qué valor tiene la Sociedad Civil o la Academia en este asunto y cómo llegaron ellos allí. Por otro lado, me pregunto también cómo se elige al Consejo, quién lo nombra y porqué, cuánto tiempo permanecen sus miembros en él y cuánto deliberan para seleccionar al ganador.

Siempre he pensado que Q50 mil es muy poco para reconocer toda una vida de aporte a la cultura, más si tomamos en cuenta que el premio de novela Monteforte Toledo da exactamente lo mismo por una obra. ¿No sería acaso mejor dar el reconocimiento cada cuatro años y otorgar una suma más significativa, Q250 mil por ejemplo, o buscar la manera de otorgar una pensión vitalicia a quienes lo han recibido, porque luego es triste, al menos eso siento yo, verlos por las calles en situaciones precarias como Isabel de los Ángeles Ruano o en un asilo que amenaza con cerrar cada cuanto por falta de apoyo, como Julio Fausto Aguilera.

Como ciudadana, como lectora y como periodista creo tener derecho a saber, a que me respondan estas dudas y estoy en la obligación además de proponer, por lo que a través de este espacio invito a las autoridades del Ministerio de Cultura y del Consejo que elige al Premio Nacional, a que lo hagan a través de un conversatorio, al que podamos asistir quienes tenemos estas inquietudes, que somos muchos. Digo, al final de cuentas esto sucede en un ámbito de gente educada, supongo que sin presiones políticas y se cancela con los impuestos que pagamos.

Transparentar las cosas que quizá no se conocen porque nadie ha preguntado, escuchar a quienes leemos, abrirse a sugerencias, es siempre bueno, más en una época cuando la solidaridad prevalece. Así pues, espero su respuesta, más bien, la esperamos.

La Hora 09 de julio de 2009.

martes, julio 07, 2009

Otro 7 de julio

Siempre que empieza este mes miro diariamente el calendario, es inconsciente, espero este día para sentirme mal, llevar a cabo un ritual sin sentido, tomar amargo el café, vestirme de colores bermellón, comprar lirios blancos, tapizar ese jardín sembrado de huesos, mirar tu foto, remirarla, tomarme un trago, leer tus poemas, abrazar tu ropa, exprimir todas mis penas.

Sólo hoy logro vaciarme, sólo hoy me permito tal tristeza, sólo tu sabés lo que me pega, lo que persigue, lo que punza, lo que va matando, te lo cuento siempre a veces muy claro, otras lo doy por sentado, siempre conociste mis delirios y ahora sos parte de ellos.

Siempre que empieza este mes, mi pensamiento mágico imagina que si este día no hubiera existido como a veces el 29 de febrero se pierde en el almanaque, tu estarías aquí, no te hubieras ido.

Siempre que empieza este mes me siento sola, ya todos han olvidado visitarte- visitarme, siempre que empieza julio te extraño, reniego de tu escapada, lamento no estar contigo.

viernes, julio 03, 2009

A mi fiel lector anónimo

Sí, es cierto que escuchó música del recuerdo los jueves en la radio, que miro series gringas, cuasi novelas en la tele, que tengo una pachama rosada, que tengo el pues inserto en mi vocabulario, que aún guardo dos o tres muñecas de cuando era niña y que en esa etapa todos mis complementos escolares, regla, estuche, mochila, etc., eran de Hello Kity, que hacía preguntones y pedía que me firmaran la t-shirt de educación física a fin de año, que me chocan los zapatos blancos, que anoto en un cuaderno a toda la gente que me llama para mi cumple, que no tomo agua del chorro y que limpio las bocas de las botellas antes de embutirlas en mi boca, que leí Mujercitas, que ví Quinceañera y me sé todas las canciones de Timbiriche y las Flans, que llevaba un diario y escribía en clave, que tomo fotos como japonesa y hago albumnes donde pego las etiquetas de la cerveza de cada lugar y las entradas a los museos, que a veces me agobia pensar en la vejez y me aflige el sobrepeso –estoy gorda-, que me depilo, que he comprado en TV offert, y que confundo lo emo con lo dark –nadie se ha tomado la molestia de explicarme-, que creo en causas pérdidas, y endulzo mis bebidas con equal, ¿y? , eso no me hace, no me etiqueta, no me encuadra, ni me define.

jueves, julio 02, 2009

A pesar de todo

El mundo está de cabeza. Eso dijo mi abuelita cuando escuchó lo que supuestamente había hecho Michael Jackson, tanta locura decía, operaciones, aberraciones….

Sin embargo, no podía evitar mover el pie de la silla mecedora cuando escuchaba Billy Jean.

Centroamérica está vuelta atrás dijeron todos, ciudadanos y ciudadanas del mundo, Naciones Unidas, presidentes americanos, ante el golpe de estado en Honduras, una prueba más de arbitrariedad, de falta de memoria histórica, de que a veces somos como el cangrejo...

El box está de luto dijeron en la radio está mañana, el nicargüense Alexis Arguello, campeón mundial de boxeo, apareció muerto y yo sentí tristeza.

Las cédulas son historia dijeron los del Renap, y un amigo fue a poner denuncia de robo de la misma, para poder guardar ese viejo cartón amarillento como reliquia.

El Pescado Ruiz se fue a jugar a México y yo que viajé a Paraguay para visitarlo.

Las calles se congestionaron de nuevo, dijo Amilcar Montejo, y los niños y niñas con pereza tuvieron que madrugar para regresar a la escuela.

El Presidente dio su visto bueno para que los archivos de la extinta Policía Nacional estén disponibles, pero sectores de la Sociedad Civil denunciaron manipulación por parte del Procurador de Derechos Humanos, de algunos documentos.

Tantas cosas pasaron en estos días, lluvias destructoras, manifestaciones masivas, celebraciones absurdas, muertes inesperadas, que pegan, no sé por qué, pero algo tocan.

El mundo está de cabeza, no hay vuelta de hoja. La gente sigue viviendo y muriendo con y por desnutrición, principalmente en Guatemala. Acá también se incrementan cada vez más las denuncias por violencia intrafamiliar, y cada vez más se evidencia el malísimo sistema de justicia que no condena, no protege, no sirve. Los casos de gripe AH1N1 aumentan y, a diferencia de otros países del continente, acá no tienen información en la calle y en los buses, no usan mascarillas ni analizan a quienes llegan al aeropuerto. En este país mueren aproximadamente 20 personas diaramente por la violencia, como en Colombia, sólo que allá hay 26 millones más de habitantes. El mundo está de cabeza, las cosas suceden al revés, los paparazis lucran con el dolor de otros y pese a todo lo feo, lo sucio, lo triste, lo absurdo, el niño que vendía chiclets en la calle me sonrió tan dulcemente, que creo que todo va a ser mejor y que la vida es bella.

La Hora, 2 de julio de 2009.